domingo, 20 de abril de 2008

Las caras del cambio en Paraguay

Marina Menéndez Quintero



Más que el sobrio programa de gobierno y las promesas sin fanfarria de su campaña, las cartas credenciales de Fernando Lugo parecen dadas por la misma manera en que ha sido catapultado para que aspire a la presidencia de Paraguay. Y vale la pena revisarlas, porque todo lo señala como el probable ganador de las elecciones, este domingo.

Las encuestas así lo adelantan desde hace más de un año cuando, tempranamente, se inició la liza presidencial en la opinión pública, aun antes de que los partidos nominaran a sus candidatos y cuando ni siquiera se había conformado la Alianza Patriótica para el Cambio que está detrás de Lugo ahora.

Aunque no anticipan a su favor una votación avasalladora, los sondeos le otorgan las papeletas suficientes para ganar, medidos los contrincantes por un reglamento que no exige la mayoría absoluta. Sin necesidad del 50 por ciento más uno de los votos ni de segundas rondas, basta que un candidato obtenga un punto por encima de su más cercano rival.

Pero ello también podría ser un problema ante reiterados alertas de la Alianza sobre la posibilidad de un fraude como última variante de la oposición después del infructoso afán de desacreditar a Lugo, y con votaciones cerradas como las que se vaticinan. Los últimos tanteos entre la población predicen para él un 34 por ciento y, muy pegados entre sí, aparecen Blanca Ovelar, por el Partido Colorado, y el ex general Lino César Oviedo, ahora al frente de la Unión de Colorados Éticos (UNACE), con 29 y 28 por ciento de los sufragios respectivamente, según la encuesta.

No obstante, más que los estudios de opinión hablan a favor de Lugo los hombres que —según él mismo cuenta— tocaron a su puerta en diciembre del año 2006, para pedirle al hasta entonces obispo de San Pedro que se quitara la sotana, y cambiara el púlpito por la primera magistratura de Paraguay.

«Yo no me postulo, me postulan», apuntó a JR hace un año, en el tú a tú no tan confidencial de una entrevista. Hace tres días, 130 000 paraguayos lo confirmaron al enarbolar, en el cierre de su campaña, el blanco, azul y rojo de la Alianza.

Figura ligada a los importantes remezones sociales que vivió Paraguay durante aquel agitado 2006, Lugo se hizo visible, precisamente, como orador escogido por las masas en las movilizaciones vinculadas al nacimiento de Resistencia Ciudadana, del Bloque Social Popular y el campesino Tekojojá, movimientos que él ha considerado hitos de la lucha popular paraguaya reciente.

Puede que la coincidencia al identificarlo a él como presidenciable, fuera el resorte que logró la unión de esas y otras agrupaciones sociales y sindicales que ahora, junto a un abanico de partidos políticos pequeños, conforman la Alianza que respalda a Lugo. Así, su figura y la coyuntura catalizaron el surgimiento de un nuevo sujeto político, que podría o no ser duradero.

Pesan, desde luego, el mismo descreimiento en los viejos partidos y las prácticas sucias que han empujado a la gente contra las reglas del juego en otros países de la región. A la inédita asunción de la presidencia por un ex militar patriota y digno en Venezuela, un líder sindical en Brasil, un indígena en Bolivia, y un economista que emplea los conocimientos obtenidos en Illinois para el bien común de Ecuador, podría sumarse ahora la llegada de un ex obispo a la primera magistratura paraguaya.

Sin embargo, el cambio que preconiza Fernando Lugo no tiene que significar, exactamente, un giro abrupto. De manera literal, «cambio» sería ya en Paraguay la ruptura de los más de 60 años que lleva el Partido Colorado —único legal durante la dictadura—, en el poder. Visto desde un ángulo social más profundo, el «cambio» estaría dado también por el acceso a la educación y la salud que ansía la mitad de la población paraguaya, que es pobre, y el enfrentamiento a la corrupción y el clientelismo.

Esos derroteros constituyen el abecé de su programa de gobierno junto al reclamo de mayores beneficios para su país en los tratados que rigen el funcionamiento de las hidroeléctricas de Yacyretá e Itaipú, esta última con la participación de PETROBRAS.

Tal propósito explica sus visitas a Argentina y Brasil, hace pocas semanas, donde encontró comprensión y buena voluntad. Según reportaron los despachos cablegráficos, luego de su entrevista con Lula, este declaró que Brasil está comprometido a trabajar por el desarrollo de Paraguay, y fomentar su industrialización.

Los cambios económicos estructurales no están destacados hasta ahora en su dicurso. Sin embargo, esas elementales promesas de campaña podrían resultar suficientes para impactar en una nación que ha sufrido como pocas en América Latina, las secuelas de silencio y aislamiento impuestas por la dictadura de Alfredo Stroessner. Allí, la promesa fundamental de Lugo ya resulta trascendente: justicia social que, según ha explicado, se logra mediante la reconciliación nacional, el ejercicio de una justicia libre y soberana, y el crecimiento con equidad.

«¿Mucho trabajo, señora? ¡Qué suerte!» La exclamación puede hacerla emocionado cualquier paraguayo ante el interlocutor desprevenido que, llegado de afuera, se lamente de largas jornadas de labor. Es el retrato elocuente de las necesidades de un Paraguay marcado por la pobreza, y donde la efigie de San Cayetano está en casi todas partes... para que la gente pueda, al menos, rogarle el empleo al santo patrón.

Pueblo bueno y sencillo, de gran ascendencia campesina y atado a sus raíces —como lo demuestra el dominio por casi todos sus ciudadanos de la lengua ancestral, el guaraní—, los paraguayos merecen que alguien más que San Cayetano los escuche. Por ahora, Lugo les ha prometido igualdad, justicia y equidad. A fin de cuentas, afirma, «son valores del reino de Dios»

Sigue leyendo...

sábado, 19 de abril de 2008

Opáta la mundo

Mabel Rehnfeldt


Lo habrá calculado toda la noche, no lo habrá dejado dormir. Se habrá levantado varias veces a caminar, tomar agua, habrá pasado y repasado mil veces el libreto hasta que se le prendió la lamparita y chasqueó los dedos en medio de la oscuridad.



Y al amanecer del martes pasado, Nicanor anunció el fin del mundo: Guerrilleros habían ingresado desde Venezuela, Bolivia y Ecuador. Bombas estaban escondidas en radios comunitarias de San Pedro. Extranjeros bien entrenados estaban ocultos en céntricos hoteles capitalinos. Y el domingo iban a volar estaciones de servicio. Todo parecía indicar que finalmente el fin del mundo había llegado; los cuatro jinetes del Apocalipsis que siempre vinieron al país por separado, habían decidido aterrizar todos juntos en Paraguay.

“Opáta la mundo” dijo mejor que nunca el diario Crónica al mostrar nuestra versión criolla del emperador romano que nombró cónsul a su caballo.

Le pregunté a mi amigo Augusto que todo lo sabe si había visto las bombas en las radios comunitarias de San Pedro y el muy despistado me dijo que la última vez que fue allá no vio ni bombas de agua. Cuando le dije que no se parecían las unas a las otras se pichó y dijo que iba a comprar unas bombas de chocolate para consolarse.

Peor me fue cuando busqué los guerrilleros. Un comisario amigo me dijo que habían apresado unos cuantos pero resultaron ser cuatro colombianos que vendían caramelos para juntar plata e ir a ver jugar su club en la Libertadores. También apresaron a un argentino técnico del Canal Fox que vino para levantar una antena para transmitir el partido de Libertad y terminó preso. Y ni qué decir los periodistas franceses que cuando terminaron su entrevista con una presa marcharon también ellos presos a la comisaría donde les costó mucho explicar a los señores “coisarios” que los guerrilleros de Venezuela, Colombia y Ecuador hablan español. No francés.

El aviso del Apocalipsis tomó desprevenidos a todos los que no habían tenido tiempo de ensayar el coro. El Ministro de Defensa Nelson Alcides Mora dijo que todo era posible. El Fiscal General del Estado Rubén Candia que nada sabía y que no había denuncias sostenibles para abrir una investigación fiscal. Llamativamente nadie le avisó a Ortúzar. Pero como siempre hay alguien que algo sabe, Rogelio salvó la plata.

Hoy ví una foto de un ómnibus pintado de negro fosforecente con letras incadescentes que reza: SERVICIO DE INTELIGENCIA Y ULTRA ESPIONAJE. En serio le digo. No es broma. No se ría. Es cosa seria esto, tanto que se estacionó al costado del palco donde la ANR cerró su campaña el miércoles pasado.

Y allí entendí que “opátante la mundo”. Debemos ser el primer país del mundo que tiene un equipo “ultra espionaje” pintado de negro y con carteles publicitarios. Me gustaría protestar por la leyenda de “Servicio de inteligencia”, pero bueh, cada quien sabe cómo hace su servicio.

Y hablando de servicio, ¿ya sabe por quién NO va a votar?

PD: Gracias Yor, Néstor y Crónica por ponerle una sonrisa a nuestra vida y por prestarme el dibujito!!!

Nota de Koeyú. Traducción del guaraní "Opáta la mundo" es "Se va terminar el mundo"

Sigue leyendo...

viernes, 18 de abril de 2008

Honor o muerte

Juan Gelman


El 5 de junio se cumplirán tres años del suicidio en Irak del coronel norteamericano Ted Westhusing. Lo habían ascendido pocas semanas antes y le faltaban cinco para terminar su misión en el país ocupado. Lo encontraron en su trailer con el orificio de un tiro detrás de la oreja izquierda disparado por su Beretta 9 milímetros de servicio. En realidad, no se mató él: lo mató su sentido del honor militar.

No pocos veteranos de Irak y Afganistán se han suicidado –687 al 30 de marzo de 2007 (The Independent, 1-4-07)– sea en pleno servicio, sea al volver a casa, por razones que un grupo de psicólogos de las fuerzas ocupantes sigue investigando. Las que llevaron a la muerte de propia mano al coronel Westhusing –el de mayor grado hasta el momento– parecen claras, al menos la principal: su descubrimiento de la carencia de valores militares en los que creía profundamente. Era profesor de filosofía y de inglés en West Point, se había licenciado en estrategia militar y en filosofía rusa, publicaba trabajos acerca de su tema central, la ética militar. Su tesis de doctorado en Filosofía de la Universidad de Emory, Atlanta, se tituló “La virtud competitiva y cooperativa en el ethos bélico estadounidense”, un texto que exige del “guerrero que consagre todo su ser a la defensa de la Constitución de EE.UU., a la que ha jurado lealtad” (Texas Observer, 9-3-07), de lo cual era un practicante verdadero.

A fines del 2004, convencido de que el cumplimiento de sus ideales le demandaba acudir a la guerra inventada por W. Bush, abandonó la seguridad de la cátedra para ofrecerse como voluntario en Irak. Fue destinado al comando multinacional de seguridad bajo las órdenes directas de los generales Joseph Fil y David Petraeus, el mismo que, hoy comandante en jefe de las tropas ocupantes, compareció la semana pasada ante el US Senate para demandar que se eternice la ocupación de Irak. Asignaron a Westhusing la tarea de supervisar el trabajo de USIS (US Investigation Services), una empresa privada que el Pentágono contrató para entrenar a tropas del “gobierno” iraquí en operaciones antiterroristas especiales. Entonces se vio cercado por las contradicciones entre el filósofo que se hace preguntas y el soldado que debe obediencia.

El contrato de USIS por valor de 77 millones de dólares obliga a la firma a proporcionar instructores en materia de seguridad y su único gasto es el pago del salario de los 15 mercenarios israelíes que envió a Irak, unos 7500 dólares mensuales por cabeza. Westhusing comprobó que algunos de ellos no cumplían su labor, que USIS robaba al gobierno y que ese personal asesinaba a su antojo a civiles iraquíes. Elevó a sus superiores un detallado informe sobre la corrupción imperante y la respuesta fue un silencio que lo llevó a pensar que la situación también beneficiaba a sus jefes. Así comenzó a descender las gradas de la alarma y la desesperación.

“En los e-mails que enviaba a su familia, Westhusing se mostraba particularmente turbado por una conclusión que se le impuso: valores militares tradicionales con el deber, el honor y el país habían sido reemplazados por el afán de lucro en Irak, donde EE.UU. ha llegado a depender excesivamente de los contratistas para tareas que antes realizaban los militares” (The Hufftington Post, 10-4-08). Junto al suicida yacía una carta de cuatro páginas, escrita en letras mayúsculas, que dirigió a Fil y Petraeus. Dice en su párrafo inicial: “No estoy seguro de si puedo confiar en ustedes o no” (www.texasobserver.org, 9-3-07).

La carta no habla a medias: “Gracias por decirme que era un buen día hasta que les informé (sobre USIS). A ustedes sólo les interesa la carrera y no el apoyo a su personal... No puedo ser parte de una misión que entraña la corrupción, el abuso de los derechos humanos y la mentira. Estoy harto, ya no más. No decidí voluntariamente (venir a Irak) para secundar la corrupción, a los contratistas ávidos de dinero, a comandantes sólo interesados en ellos mismos. Vine para servir honorablemente y me siento deshonrado... ¿Para qué servir cuando no se puede cumplir la misión, cuando ya no se cree en la causa, cuando cada esfuerzo que uno hace choca con mentiras, la falta de respaldo y el egoísmo? Ya no más. Mírense a sí mismos, comandantes. Ustedes no son lo que piensan que son y yo lo sé” (www.alternet.org, 10-4-08). Lo supo y entró en una profunda depresión. La semana anterior al suicidio se lo vio desanimado, ausente de lo que sucedía y a menudo mirando fijamente su Beretta 9 milímetros. El católico Westhusing, soldado y filósofo, sólo encontró esa manera de terminar con el pisoteo manifiesto de su fe en el honor militar. Hay desilusiones que matan.

Sigue leyendo...

miércoles, 16 de abril de 2008

¿Estados Unidos en ahorro obligatorio?

Juana Carrasco Martín


Los estadounidenses están gastando menos, y no porque hayan decidido cambiar sus fuertes hábitos consumistas. Se están viendo obligados a comprar menos ropa, muebles o aparatos electrodomésticos, porque el dinero se les va en llenar el tanque de gasolina de sus autos y en la canasta de alimentos, cuentas que han crecido en un índice nada halagüeño mientras la economía de ese país avanza a una temida recesión, crece el desempleo, se desploma el valor de las casas y miles pierden sus hogares por no poder pagar los intereses hipotecarios.

AFP, comentando un informe de Bespoke Investment Group, una firma investigadora del estado de Nueva York, ha dicho que «los estadounidenses están excavando más profundamente en sus billeteras para sus necesidades básicas...», y primordialmente se debe a la inflación en los precios de los alimentos y de la energía, por lo que ello motiva que haya contracción en el mercado automovilístico, de los materiales de construcción y la mercadería en general, y ropa.

Un detalle que ejemplifica la situación: Myron Ullman, jefe ejecutivo de J.C. Penney Co. ha declarado en un congreso de ventas al detalle, celebrado en Barcelona, que de un plan original de 50 nuevas tiendas por departamento que abrirían este año, ahora solo inaugurarán 36. Reconoció que no estaban muy optimistas sobre un pronto final para la situación económica que hace mermar las compras.

Una voz autorizada como Ben Bernanke, presidente de la Reserva Federal de EE.UU., ha reconocido que «el consumidor está recibiendo el grueso del efecto» de la desaceleración económica —todavía les cuesta pronunciar la palabra recesión, mucho más al señor de la Casa Blanca.

La poca disponibilidad de efectivo en los bolsillos estadounidenses es una expresión no solo del alza de los precios, también de otro síntoma mucho más serio de la recesión: solo en marzo se perdieron 80 000 empleos, la tercera mayor reducción en cinco años, lo que ha elevado el desempleo a 5,1 por ciento; y ahí sí que el «ahorro» es obligado.

En el pesimismo los acompañan los jefes ejecutivos de las grandes compañías, pues solo un cuarto de ellos anticiparon un incremento en sus respectivas industrias en los próximos seis meses... Y esto a pesar de que ellos sí que ganan a manos llenas.

La primera potencia mundial puede que tenga un crecimiento cero del Producto Interno Bruto (PIB) en el trimestre inicial de 2008, afirmaba un estimado de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), con sede en París, tras estudiar la crisis inmobiliaria y el desplome del poderoso banco inversionista Bear Stearns.

Un pronóstico que se sumará —mejor digo restará— al escaso índice de 0,2 por ciento con que cerró 2007. Está claro el estancamiento por el que se cuela la recesión y su impacto o implicaciones para el resto del mundo. «La economía norteamericana está pegando bandazos, si no contrayéndose por completo», afirmaba la OCDE, citada por el diario ABC.

Al mismo tiempo, el precio del crudo llegaba este martes a un nuevo récord: 113.79 dólares el barril, mala noticia bien entendida por el ciudadano común, golpeado por ello, aunque no sepa de qué trata el análisis de los expertos.

Y si repercute en los bolsillos, también lo hace en el nivel de aceptación del timonel del barco en medio de tanto oleaje: siete de cada diez estadounidenses desaprueban la actuación económica de Bush (encuesta Washington Post-ABC News).

Mientras tanto, unos demócratas en auto-pugna se vuelven de vez en cuando hacia el rival republicano para endilgarle, como se debe en año electoral, los males económicos. Que alguien tiene que sacar provecho, ¿o no?

Sigue leyendo...

martes, 15 de abril de 2008

¿Irán o no a una nueva guerra?

Juana Carrasco Martín


El domingo, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, daba «seguridades»... «Pienso que las posibilidades de que vayamos a un enfrentamiento con Irán son muy bajas», le decía a la cadena CBS. Pero de inmediato ponía una excusa suficiente para andar por el empedrado caminito de la guerra: «Estamos preocupados sobre sus actividades en el sur. Estamos preocupados sobre las armas que están enviando — que siguen enviando — a Iraq».

Si la declaración de Gates buscaba sedar el ambiente, apenas lo logra. Días antes, el propio George W. Bush ponía a Irán en la misma cesta que a la red Al Qaeda, cuando los definía como «dos de las mayores amenazas para Estados Unidos en este nuevo siglo», y arremetía con todo: «Irán hace malas elecciones; Estados Unidos actuará para proteger nuestros intereses, nuestras tropas y a nuestros socios iraquíes».

Este lunes, le tocó el turno al consejero de seguridad nacional de Bush, Stephen Hadley, quien volvió a calentar el ring: «Irán es muy activo en la parte sur de Iraq. Ellos están entrenando a iraquíes en Irán, que van a Iraq y atacan nuestras fuerzas, a las fuerzas iraquíes y a los civiles iraquíes. Hay movimiento de equipos, de fondos... Vamos a cortar de la mejor forma que podamos ese flujo de combatientes, de armamentos y armas hacia Iraq».

Lo peor es que la «mejor forma» de Estados Unidos se empleó contra Afganistán y contra Iraq, donde sus tropas permanecen empantanadas, motivo suficiente para echarles las culpas a otros. También otro mandatario cargará en enero próximo con tan pesados fardos, y todavía este equipo bushiano parece dispuesto a darle tres tazas de tan indigesto caldo porque al decir de Hadley «la próxima administración, sea republicana o demócrata, heredará una estrategia... que está trabajando».

Pocos lo creen, pero desde hace rato, los bushianos construyen el entramado para justificar la apertura de un nuevo conflicto bélico en la región, y en este caso, a las acusaciones de que el desarrollo nuclear de Teherán tiene como propósito impulsar la fabricación de armas de destrucción masiva y no el fin pacífico de generar energía eléctrica, como afirman las autoridades iraníes, Washington agrega que Irán está armando y financiando en Iraq a las milicias chiitas.

Un nuevo ingrediente recién se añadía a la olla caliente: Israel —la única potencia nuclear del Medio Oriente— se conectará al sistema estadounidense de detección de misiles, aludiendo que necesita protegerse de «un ataque de Irán», según anunció un alto responsable del Ministerio de Defensa de Israel, que pidió el anonimato —una solicitud que casi siempre encierra la trampa de crear alarma justificante de las guerras por venir.

«Estados Unidos aceptó nuestro pedido», dijo el funcionario incógnito y la embajada de Estados Unidos en el país hebreo no comentó la información.

Mientras tanto, Irán repite una y otra vez que tiene «derecho natural y legítimo» de acceder a la tecnología nuclear y que sus actividades de enriquecimiento de uranio son pacíficas.

El acoso propagandístico pudo haber provocado que este lunes Teherán anunciara que posponía las conversaciones en Viena con la Organización Internacional de la Energía Atómica que preside Mohamed ElBaradei. Buscan «un momento más apropiado», dijo la agencia iraní de noticias IRNA.

Al menos verbalmente, son fuertes los presagios de tormenta.

Sigue leyendo...

La congresista Ros-Lehtinen y Posada reunidos en una asamblea de terroristas

Jean-Guy Allard


Ileana Ros-Lehtinen, la representante de la mafia anticubana al Congreso norteamericano, asistió a una reunión pública convocada por una organización terrorista de Miami vinculada a la CIA, donde estuvo presente Luis Posada Carriles, el conocido asesino y torturador reclamado por Venezuela por la destrucción en pleno vuelo de un avión de pasajeros cubano.

La politiquera que Bush puso de máxima representante de su política exterior en la Cámara Baja, participó en la actividad convocada por el llamado Presidio Político Cubano, una organización creada en agosto del 2002 que reúne a contrarrevolucionarios con pasado de violencia, bajo la dirección del connotado terrorista Sixto Reynaldo "El Chino" Aquit.

Este miamense, a inicios de 1999, se radicó en Caracas para preparar —por cuenta de Posada Carriles— un atentado al Presidente Fidel Castro en ocasión de su asistencia a la toma de posesión de Hugo Chávez Frías. El plan criminal tenía apoyo financiero de la Fundación Nacional Cubano Americana.

Carriles, acompañado de su acostumbrada escolta vinculada a Alpha 66, hizo una ruidosa aparición entre los participantes de la reunión, que congregó a partidarios de la violencia contra Cuba y los procesos progresistas en América Latina.

Hace unos meses, El Nuevo Herald, de Miami, daba a conocer la participación de Aquit entre los fundadores de un Comité de apoyo a Luis Posada Carriles, junto a los connotados delincuentes Nelis Rojas, Pedro Remón y Dionisio Suárez.

Los archivos revelan, entre otras cosas, cómo Nelis Rojas participó activamente desde Venezuela, donde residió, en un fracasado plan de atentado concebido por Posada contra Fidel en el momento de la VII Cumbre Iberoamericana en la Isla Margarita, Venezuela, en 1997.

Hecho elocuente: varios activistas antibolivarianos conocidos por su propensión a predicar la violencia o dedicados a encubrir las actividades de la inteligencia norteamericana, tales como Patricia Andrade, ex empleada de la OEA reclutada por la CIA, estaban presentes en la pequeña asamblea.

El 13 de diciembre del 2005, en Caracas, diputados venezolanos encabezados por Cilia Flores y Nicolás Maduro, presentaron grabaciones de conversaciones de Andrade que demostraban la participación de EE.UU. en un plan terrorista de la CIA para desestabilizar a Venezuela.

Su presencia, con Ros-Lehtinen, en esta reunión de Miami, corresponde a los planes de la CIA de aglutinar a conspiradores cubanos y venezolanos en un mismo dispositivo de desestabilización, al cual pertenece la periodista Patricia Poleo, asociada al asesinato del fiscal Danilo Anderson, encargado de investigar a los participantes de la asonada golpista de abril del 2002.

El denominado Presidio Político Cubano, que convocó la cita de Miami, siempre sirvió de reserva a los servicios especiales norteamericanos para reclutar a mercenarios.

Entre otros casos, la organización se usó de cobertura, hace unos años, en un complot para destruir con explosivos el Memorial al Che Guevara en Santa Clara, operación frustrada por un agente de la seguridad del Estado infiltrado en el grupo de conspiradores.

Ros-Lehtinen, hija de un individuo asociado a la sangrienta dictadura de Fulgencio Batista, ha manifestado públicamente en múltiples oportunidades su apoyo a protagonistas del terrorismo contra Cuba.

Sigue leyendo...

lunes, 14 de abril de 2008

Razones del triunfo histórico del maoísmo en las elecciones de Nepal

Carlos Aznárez
Resumen Latinoamericano


No es poca cosa lo ocurrido en Nepal. Son años de lucha guerrillera, desacrificios y contrastes sobre el campo de batalla, de miles detrabajadores, campesinos y campesinas masacrados por las bombas y las balas de una de las peores dictaduras monárquicas de la región, que ahora se revierten en una victoria popular intachable.

"Estamos sorprendidos", dicen los adoradores del "terrorismo mediático", "estamos consternados", sostienen en Washington quienes abrevan en el discurso injerencista de George W. Bush, porque no pueden entender cómo ha sucedido lo que para ellos es una hecatombe. ¿Maoismo en éstas épocas?, susurró, preocupado, a un periodista el genocida español Javier Solanas.

La respuesta la dieron en la calle los y las nepalíes que con una tenacidady una conciencia blindada no sólo combatieron en la guerrilla sino que-recordemoslo bien- desafiaron a la policía y al ejército del rey Gyanendra,y fueron encarcelados, golpeados, torturados y hasta desaparecidos por surebeldía, pero no cesaron de pelear nunca.

Así, durante años en la selva y en la montaña como guerreros y guerreras, yluego en imponentes manifestaciones que a partir de 2005 inundaron lascalles de Katmandú y otros importantes centros urbanos del país, exigiendola abdicación del monarca, se fue gestando este presente de victoria.

Por eso, no se trata de ninguna sorpresa. Sorprendidos pueden estar loscómplices internacionales de quienes hundieron a Nepal en la miseria y nocreían en lo que desde hace mucho tiempo se anunciaba en los muros de lascalles de Nepal: "La monarquía caerá y gobernará el pueblo dirigido por elcamarada Prachanda". Ahora que el momento llegó, son los mismos"observadores" europeos y yanquis los que tienen que dar "la ingratanoticia" a sus diferentes metrópolis. Para ellos, comienza una pesadillaimpensada. Para el pueblo de Nepal, se abre un camino de esperanza yconstrucción del poder popular.

Cabe señalar que Nepal es un pequeño país situado entre la región china deltambién convulsionado Tibet y el norte de India, con una superficie total de140.000 kilómetros cuadrados. Alli viven aproximadamente 24 millones dehabitantes, la mayoría de ellos habitando zonas rurales y en condiciones deextrema pobreza.

El actual Estado nepalés, creado hace dos siglos y comandado por un puñadode moribundos feudales, adoradores del capitalismo, ha sido acosado pormuchas contradicciones irreconciliables que todos los esfuerzos reformistaspara remendar la superestructura político-cultural, así como la baseeconómica, no pudieron contener el deslizamiento gradual hacia su colapsototal, y de esas cenizas surgieron los actuales fuegos.

Nepal es ahora el segundo más pobre del mundo. Como bien afirmara el PCN (M)en uno de sus llamamientos al pueblo para que se rebelara en las urnas: ³Ladesigualdad económica, en la que el 10% de los ricos es dueña del 46,5% delingreso nacional, es una de las peores del planeta; el 71% de la poblaciónvive debajo del nivel de pobreza absoluta; el 90% de la población vive en elcampo en condiciones primitivas y el 81% trabaja en agricultura primitiva;solo el 10% de la población tiene trabajo y el 60% está subempleado; casi untercio de la fuerza laboral se ha visto obligada a ir a trabajar en India yotros países donde los salarios son míseros o se han incorporado a las FFAA mercenarias de India e Inglaterra; el dominio imperialista y de potenciasexpansionistas en todas las esferas se está profundizando y más de dosterceras partes del presupuesto para el desarrollo depende de préstamosextranjeros².

El contraste a esta situación de vida paupérrima lo da, en Nepal, subellísima geografía donde se encuentran los montes Himalayas y el monumentalpico Everest, tan visitado por excursiones planificadas por sectores de laalta burguesía europea y no pocos aventureros juveniles que con sus mochilassuelen llegar hasta la maravillosa Katmandú.

De la lucha armada al triunfo en las urnas
No son pocas las organizaciones político-militares que han tratado derecorrer el camino que hoy parecen estar culminando los partidarios delmaoismo nepalí. Sin embargo, casi todos los esfuerzos en ese sentidoculminaron en negociaciones -generalmente a la baja- entre el poder al queintentaban derrocar y las fuerzas insurgentes. Lo que marca la diferencia eneste caso, es que mientras en otras experiencias las guerrillas se hallaron frente a la imposibilidad de obtener una victoria militar, en este casonepalí, el poderoso ejército popular construido durante años por el PCN (M)y su influencia indiscutible entre el pueblo pobre (allí está el recuerdo delas grandes huelgas contra la monarquía) fue forjando una realidad de hierroque ni siquiera la presión internacional a favor de la realeza pude desconocer.

Veamos entonces, quienes son los vencedores de este presente nepalí y de quérincones de la historia reciente del país, proviene este reconocimientootorgado por el pueblo en las urnas.

El Partido Comunista de Nepal (Maoísta) fue fundado en 1949, pero recién en1994 se produjo su relanzamiento como organización político-militar maoistaliderada por Pushpa Kamal Dahal (más conocido como Camarada Prachanda). Fueformado tras una escisión del Partido Comunista de Nepal (Centro de Unidad),cuya denominación empleó hasta el 13 de febrero de 1996, cuando susseguidores decidieron levantarse en armas contra el gobierno realista. Esedía, en todo el territorio nepalí se escuchó el grito de batalla que dioorden para comenzar la guerra popular prolongada: ³La rebelión sejustifica².

En ese momento el Partido estableció inequívocamente en el denominado ³Plandel inicio histórico de la guerra popular², que esta guerra popular seproponía construir un Estado de Nueva Democracia, para luego ³marchar alsocialismo y finalmente al comunismo pasando por una serie de revolucionesculturales bajo la dictadura del proletariado, y por tanto es parte integraly un componente de la revolución proletaria mundial². Como lo manifestara enun documento en 1996, el líder del PCN (M), el Camarada Prachanda, ³estalucha seguirá las leyes objetivas del desarrollo de la guerra popular pormedio de sus diferentes etapas estratégicas y vueltas y revueltas, jamásdeteniéndose hasta que logre su meta final: la sociedad sin clases, elcomunismo universal que tan brillantemente enunció Mao en su teoría decontinuar la revolución bajo la dictadura del proletariado. Por tanto,muchos más de nuestros hermanos y hermanas de clase tendrán que hacer elsupremo sacrificio y dar la vida para que sigan ardiendo las llamas de larevolución hasta que todo rastro de la sociedad clasista quede en cenizas yalcancemos el comunismo porque, como dijo Mao tan aptamente: o todosentramos al comunismo o nadie entra².

Hasta antes de convertirse en partido político y en opción electoralvictoriosa, la guerrilla maoista dominaba el 80% del país, estableciendogobiernos locales y regionales en varios distritos. Tras un año de pequeñasescaramuzas, lograron asentarse en la parte central del país junto a lastierras bajas del Himalaya (al este y oeste de Katmandú). Los guerrilleros yguerrilleras fueron creando organizaciones nacionales de apoyo entre lasminorías de Magar, Gurung, Tamang, Newar, Tharu, Rai, Limbu y Madhise, asícomo de los nepalíes, formando un amplio frente llamado Samyukta Jana Morcha(SJM) o Frente Popular Unido (Maoísta), cuyo presidente era BaburamBhattarai.

Quienes apoyan a los maoístas argumentaban que liberaron a la población deltiránico sistema de castas, dando igualdad de derechos a la mujeres (tantoen la lucha guerrillera como en los frentes de masas, ellas jugaron un papeldestacadísimo), y que se enfrentaban a una monarquía opresora y autoritaria,ahora finalmente derrotada.

Una estrategia de guerra popular
EL PCN (M) se adhería a la estrategia maoísta de guerrillas y guerrapopular, según la cual les serviría para tomar un control gradual del campohasta rodear las ciudades, sólo luchando con las fuerzas gubernamentalescuando ellos superan en número significativamente al enemigo.En 2001, el Ejército nepalí comenzó una campaña militar contra los rebeldesmaoístas, especialmente en las áreas occidentales del país, conintermitentes alto el fuego.

El Departamento de Estado de Estados Unidos incluyó a este partido en sulista de organizaciones terroristas (algo que aún rige), y envió cientos demillones de dólares en ayuda al gobierno de Nepal para combatirles.

Cuando en 2005 el rey Gyanendra tomó el poder absoluto el partido convocóuna huelga general indefinida en abril de 2006, junto a otros siete partidosopositores, lo cual llevó al rey a anunciar que restituía el Parlamento.

Aunque los otros partidos finalizaron las movilizaciones y nombraron a uncandidato a primer ministro, el Partido Comunista de Nepal (Maoísta) rechazóla decisión del rey, por boca del mismísimo Prachanda, por considerarla unaconspiración para permitir que continuara en el poder.

Asimismo, Prachanda acusó a la alianza opositora de incumplir el acuerdo quefirmaron en doce puntos y de haber traicionado las aspiraciones del pueblonepalí. Además, anunció que continuarían bloqueando Katmandú hasta que secumplan sus demandas, pero el 26 de abril de 2006 levantaron el bloqueo delas carreteras con la exigencia de que los partidos políticos iniciaran lacreación de una asamblea constituyente en su siguiente reunión.

En mayo del mismo año, fueron retiradas los cargos de terrorismo contra losmiembros del Partido Comunista de Nepal (Maoísta), y se cursó a la Interpol la petición de anulación de las órdenes de arresto internacional contra los miembros del Partido. Finalmente en diciembre de 2007 el parlamento abolió la monarquía por amplia mayoría y decidió la reforma de la constitución eintegración de los maoistas en el ejército.Este partido forma parte del Movimiento Internacionalista Maoísta y del Comité de Coordinación de los Partidos y Organizaciones Maoístas del Sur deAsia.

Ahora, contra viento y marea, y en el marco de un aluvión de observadoreseuropeos y gringos (como Mr James Carter), los maoistas se han alzado con untriunfo indiscutible. Victoria que tiene mucho que ver con la tenacidad deuna lucha guerrillera de años y la convicción de que las ideas del PCN (M) están profundamente afincadas en la población de Nepal, que sufrió sobre susespaldas una cruel dictadura monárquica amparada por EEUU y los paises europeos.

El triunfo antimonárquico en Nepal, abre, sin ninguna duda, perspectivas más que alentadoras en otros países que aún sufren gobiernos monárquicos en Europa, Asia y Africa. Son también un llamado de atención para quienesintentan una y otra vez, desalentar a los que luchan con las armas en lamano (cuando se cierran todas las vías pacíficas) contra los opresores desus pueblos. Sin esa actividad insurgente, constante y prolongada, lavictoria que hoy festejan los nepalíes en la calle hubiera sido imposible de lograr.

Sigue leyendo...

sábado, 12 de abril de 2008

Un pueblo con tradición insurgente y vocación revolucionaria

Surco-DP - Ñángara
Periódico alternativo De Pana
Comité por la Universidad Popular


La insurgencia como método de acción frente a cualquier intento de aniquilar las ideas y las esperanzas de las venezolanas y los venezolanos es una de las tantas lecciones que la última década ha dejado en nuestra conciencia. Seguimos de cerca nuestra historia. No olvidamos que en abril de 2002 se derramó sangre para reventar las cadenas que silenciaron y enmudecieron las ideas de la revolución. Hemos ganado en sabiduría, sabemos de nuestras capacidades como fuerza liberadora. El 13 de abril de 2002 dejamos claro que no estamos dispuest@s a regresar a los 40 años de ignominia que oscurecieron los caminos de la democracia.

Cuando la minoría oligarca insistió, de manera grotesca y con brutalidad asesina, en instaurar un gobierno a la fuerza, al mejor estilo de las dictaduras latinoamericanas, fracasó rotundamente. Los análisis de las cúpulas empresariales y golpistas no consideraron el acumulado histórico que vive en nuestra memoria: la negación a la posibilidad de retroceder a la barbarie.

Sin embargo, la conspiración para enterrar las aspiraciones de la mayoría no debe ser subestimada. Un entramado de las fuerzas políticas más refractarias de la sociedad (empresas privadas de comunicación, élites sindicales y patronales burocráticas, grupos tecnócratas apátridas, sectores de la seudoacademia alienante, militares y policías mercenarios y restos de los partidos políticos tradicionales) arrastró a sectores de las capas medias disociadas.

Con la excusa de la salida de la plana mayor de PDVSA -decisión del gobierno motivada por las desacertadas políticas que conducían a la quiebra de la industria petrolera y a la entrega al capital extranjero-, activaron el plan. La burguesía empleó el poder económico y los medios de producción como herramienta para intentar doblegar la voluntad del pueblo: alentó la paralización y el saboteo de la industria petrolera, así como el cese de la distribución y la comercialización de alimentos.

Convencida de la caída del proceso revolucionario, enfiló sus baterías en una marcha con destino a Miraflores, la cual escondía bajo su fachada pacífica un plan macabro: mientras la punta de la marcha abría paso -con unidades golpistas de la Policía Metropolitana-, francotiradores dispararon contra quienes habían decidido defender con su vida el destino de la revolución y contra sus propios seguidores.

Con una elaborada estrategia comunicacional, l@s contras lograron sembrar la confusión, tomaron puntos estratégicos y aprisionaron al Presidente, mientras en Puente Llaguno caían venezolanas y venezolanos inocentes.

En la mañana del 12, la escalada de violencia reventó en una colosal expresión del fascismo. Las fuerzas contrarrevolucionarias iniciaron la cacería de brujas, arremetiendo contra figuras del gobierno y Círculos Bolivarianos. El gobierno de Carmona Estanga había violado todos los derechos humanos en menos de 24 horas, pasado por encima de la Constitución Bolivariana y disuelto la Asamblea Nacional, el Tribunal Supremo de Justicia y el Consejo Nacional Electoral.

El pueblo arrecho bajó de las barriadas para enfrentar el golpismo y hacer respetar la dignidad revolucionaria. En Caracas, en Maracay y en otras regiones, mujeres y hombres combatientes se la jugaron para exigir la vuelta de Chávez. La conspiración se debilitó en la medida que tropas comprometidas con el proceso se oponían al acto golpista. La presión del pueblo junto a sectores de base de la Fuerza Armada y la mirada internacional, fueron determinantes para rescatar la continuidad del proceso bolivariano. Es de resaltar la audaz participación del Regimiento de Paracaidistas y la Base Aérea «Libertador» de Maracay, de algunos batallones en el Fuerte Tiuna en Caracas, del regimiento de la Guardia de Honor Presidencial y, especialmente, de l@s reservistas.

En el plano internacional, frente a un ambiente de confusión y dudas, la heroica Cuba condenó primera el golpe y prestó todo el apoyo a l@s revolucionari@s que pasaban a la ofensiva. En adelante otras naciones y organizaciones se pronunciaron en contra del golpe y los medios de comunicación internacionales comenzaron a recibir la información de lo que realmente sucedía en Venezuela y expresarla con mayor claridad.

Hoy conmemoramos con dignidad el 13 de abril, como el día en que la vanguardia popular dio una lección de conciencia política, al sobrepasar la fuerza del poder económico, superar la inercia de la institucionalidad y rebasar la burocracia enquistada en el gobierno. Este hecho político exigió depositar en el pueblo organizado responsabilidades de dirección en varios aspectos de la sociedad, lo cual se tradujo en la creación de las Misiones, Consejos Comunales, Medios Alternativos, Cooperativas, Empresas de Producción Social..., abriéndose un abanico de libertades que sientan las bases del proceso en revolución.

A seis años del golpe, la contrarrevolución asimila su experiencia y afina sus planes para derrotar el proceso bolivariano. Con el apoyo del imperialismo estadounidense y plena conciencia de la dimensión internacional de la lucha, tratan de dividir a Bolivia, atacan al gobierno ecuatoriano y buscan aislar a Venezuela para comprometerla en una situación de ingobernabilidad o en una guerra con Colombia, que permita legitimar la intervención de fuerzas internacionales.

Las tareas de tod@s l@s revolucionari@s hoy son profundizar en la formación político-ideológica, ligar el trabajo que estemos realizando con la realidad social concreta, rectificar los posibles errores cometidos, contribuir a la organización y a la unidad popular, fortalecer un referente de izquierda en el seno del proceso bolivariano, con la mira puesta en la solidaridad internacionalista.

Sin concesiones, ¡Todo el poder para el pueblo organizado!

Sigue leyendo...