martes, 25 de noviembre de 2008

La injerencia ganó las elecciones venezolanas

Eva Golinger


Años de trabajo penetrando las comunidades y financiando proyectos y programas de "democracia" con una visión anti-socialista en las comunidades de Petare, Municipio Sucre, Estado Miranda; Catia, Municipio Libertador, Caracas; y otras zonas donde se concentran la gran mayoría de las poblaciones caraqueñas y mirandinas, lograron volverlas a manos de la oposición. La asesoría estratégica hacia una visión separatista y la infiltración de paramilitares en Zulia y Táchira logró también asegurar estos territorios tan importantes para la seguridad del Estado venezolano bajo el control de una oposición subordinada a la agenda de Washington y los objetivos del Plan Colombia que plagan la región.

No son sólo los 4.7 millones de dólares invertidos durante el 2008 por la Agencia Internacional del Desarrollo de Estados Unidos (USAID) y la National Endowment for Democracy (NED), y sus agencias afiliadas, en la campaña opositora para las elecciones regionales del pasado 23 de noviembre, sino también son los más de 50 millones de dólares otorgados y utilizados, junto a una asesoría experta del Norte, desde el año 2000 para construir una base sólida de la oposición venezolana que a partir del 2004 comenzó a enfocar sus objetivos en la penetración de las comunidades afines al chavismo y los sectores estudiantiles.

Sin embargo, no se puede descartar ni ignorar la responsibilidad de ciertos gobernantes que utilizaron la revolución y la buena fé del Presidente Chávez para obtener poder y luego abusarlo con sus prácticas corruptas y dañinas a las poblaciones que representaban. Pero también la campaña mediática que culpa al chavismo por la inseguridad y corrupción en el país ­ más que todo en la gran capital de Caracas ­ tuvo su impacto fuerte, y los gobiernos regionales y nacionales no respondieron con suficiente efectividad. Lamentable es la memoria tan corta de los venezolanos y las venezolanas que no recuerda como gobernaba el nuevo alcalde mayor-electo, Antonio Ledezma, cuando era alcalde de Distrito Federal en 1993 y prohibía cualquier manifestación o protesta en la ciudad. O como Ledezma fue uno de los responsables por el deterioro de los servicios públicos de la ciudad, tanto como de su infrastructura. Por cierto, fueron los gobernantes chavistas, elegidos en 2000 y 2004 que heredaron una ciudad capital en ruina total ­ con su casco histórico casi destruido, sus calles y avenidas llenas de huecos y sus fachadas manchadas con años de olvido y abandono. ¿Es posible que el mismo alcalde responsable por destruir la ciudad hace 15 años ahora la salvará? Solo el tiempo lo dirá, sin embargo, las probabilidades son pocas y la triste memoria corta de los caraqueños los hará pagar por su decisión impulsiva.

Los estados más estratégicos y poblados del país, como Carabobo, Miranda, Táchira y Zulia, y la alcaldía mayor de Caracas, han sido entregados como premios a los mismos actores que durante los últimos 7 años han ejecutados múltiples atentados contra la democracia venezolana, incluyendo golpes de estado (Abril 2002 ­ todos estos nuevos gobernantes fueron líderes principales del golpe), el sabotaje económico que casi destruyó al país y su industria petrolero en 2002-2003, y numerosas manifestaciones y acciones de desestabilización desde entonces que han abusado de la paciencia de la sociedad venezolana. ¿Porqué entonces estas regiones importantes del país le volvieron poder al golpismo?

La respuesta es simple y compleja a la vez. Hay una falta de seriedad dentro de la revolución sobre la importancia y el impacto de la subversión e injerencia de las agencias extranjeras en el país. No se trata solamente del financiamiento a los partidos políticos de la oposición ­ lo cual debe estar prohibido contundentemente por ley - sino de una red compleja de diferentes actores, entidades, fachadas y agencias que han logrado infiltrar las filas del chavismo y lograr captar y extraer partidos políticos como Podemos y PPT que previamente se identificaban plenamente con la revolución. Esta red ­ la cual denomino la Telaraña Imperial ­ también penetra las comunidades y barrios y promueve proyectos y programas alternos a los propuestos por el Presidente Chávez que tal vez son más atractivos a corto plazo, trayendo entonces una satisfacción instantánea a estos sectores necesitados.

Estas agencias extranjeras, como la USAID y la NED, ya mencionadas, y otras como Freedom House, el Instituto Demócrata Nacional (NDI), el Instituto Republicano Internacional (IRI), Fundación Konrad Adenaeur (Alemán), FAES (España), FOCAL (Canadá), Friedrich Ebert Stiftung (FES- Alemán), entre otras, tienen años en Venezuela trabajando, asesorando y financiando a partidos como Primero Justicia, Un Nuevo Tiempo y Podemos para ayudarlos construir plataformas y estratégias políticas que reflejan las necesidades y deseos del pueblo venezolano, pero que manejan una agenda oculta que promueve una visión neoliberal, anti-socialista. Acuérdanse que estamos en la Batalla de las Ideas y en ésta Guerra sin campo, todo armamento al alcance es empleado para lograr neutralizar al enemigo.

Estas agencias también han hecho un trabajo sumamente efectivo con las ONGs y movimientos o grupos estudiantiles con tendencia derechista, como Súmate, Cedice, Hagamos Democracia, Sinergia, Movimiento Estudiantil "Manos Blancas", y otros, que con este ayuda han lograr conquistar espacios que habían sido tal vez olvidados o no tan atendidos por la revolución.

No se puede subestimar la capacidad y efectividad de la injerencia extranjera y su puño imperial. Su estrategia de "promover la democracia" en países como Venezuela es más peligrosa que una invasión militar. ¿Porqué? Su detección es dificil y su fachada es casi perfecta ­ se esconde tras ONGs y programas con nombres y misiones nobles que pretenden ayudar las comunidades y mejorar al país, pero en realidad buscan desestabilizar e implementar una agenda contraria a los intereses soberanos del pueblo. Su red es inmensa y su manifestación en la sociedad venezolana se realiza a través de los medios de comunicación, los discursos bonitos de voceros como Yon Goicochea, que intentan engañar al pueblo con palabras y frases poéticas y cómodas, y los reclamos de los defensores de derechos humanos como Human Rights Watch, la Sociedad Interamericana de Prensa y la Comisión de Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Esta es la injerencia más peligrosa que enfrenta la Revolución Bolivariana. Su red mortal se extiende por el país con los resultados del 23 de noviembre. El pueblo y gobierno nacional tiene que actuar ya para neutralizar esta creciente amenaza a su futuro. El hecho de que el nuevo Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) logró ganar en 17 gobernaciones con casi 6 millones de votos es un paso importante para la consolidación de la Revolución. Muestra también el compromiso revolucionario de una mayoría de venezolanos. Sin embargo, la victoria estratégica de las fuerzas opositoras no se puede negar ni desprestigiar, y su reconquista de estos poderes regionales debe servir como un gran despertar para el pueblo revolucionario y el gobierno venezolano. Ellos utilizarían estos espacios para introducir y promover su visión anti-socialista e individualista encubierta en una fachada de "democracia y libertad". Y abrirán aún más las puertas de sus regiones a la gran red imperial. La zona fronteriza está en riesgo grave. La media luna venezolana se consolida aún más con Táchira y Zulia en manos de los actores opositores más reaccionarios y derechistas del país.

Es hora de decisiones firmes para combatir la injerencia de las agencias extranjeras en el país. Si no las neutralice ahora, lograrán empotrar sus miembros tan profundamente dentro del país que no las podrán sacar nunca.

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El libro de Fidel

José Vicente Rangel


¿Qué representa este libro de Fidel Castro, "La Paz en Colombia"? Creo que muchas cosas. Ya hay diversas reacciones con motivo de su publicación, como corresponde a todo cuanto hace o deja de hacer un personaje de su dimensión histórica. Está la de quienes le dan su verdadero valor, que no es otro que ratificar el propósito de un hombre que, en difíciles condiciones físicas, decide dar un aporte testimonial sobre lo que ha ocurrido –y sigue ocurriendo– en una nación con muchos amigos en el mundo acosada por la violencia, aparentemente sin salida. Porque Colombia, más allá de enfoques y prejuicios que existen en torno a ella, es motivo de preocupación y bien definidos afectos. Igualmente, ya comenzaron los denuestos motivados por la prevención de carácter político e ideológico. Por el rechazo a priori de lo que podríamos llamar la otra versión de la historia.

Cito, por ejemplo, el caso de una columnista de "El Tiempo" de Bogotá vinculada a la oligarquía colombiana, que no se aguantó las ganas de repudiar el libro con extrema ligereza, y de calificarlo de "inaguantable", de "reencauche senil de varios escritos", con lo cual desconoce la intención del trabajo a favor de la paz y el valor de los aportes que hace para el estudio de la crisis colombiana. Al igual que ese artículo seguramente vendrán otros en la misma dirección.

Claro está que Fidel Castro no se propuso elaborar un tratado acerca del tema colombiano, a mi modo de ver inagotable por muchas razones. En especial por la terrible violencia de origen social y político que ha ocasionado miles y miles de muertes, así como del éxodo de millones de colombianos del campo a las ciudades y del territorio nacional hacia el exterior. Pero en particular, por la indiferencia de una clase dirigente atrincherada en el poder y en sus privilegios, incapaz de impulsar cambios. Quizá si el autor se hubiera propuesto ese objetivo, lo habría logrado. No me cabe duda, dada su irreductible voluntad para plasmar lo que se propone, y más si se cuenta, como en su caso, con valiosos archivos e información privilegiada acumulados a lo largo de décadas.

¿Porqué el libro? Éste no se puede ver como novedad editorial. Puede que resulte un bestseller, como todo cuanto se relaciona con Fidel. Pero el lector no debe acceder a este trabajo imaginando que se trata de una obra acabada y de fácil lectura. Todo lo contrario. Leerlo es tomar contacto con un caudal de información indispensable para entender lo que sucede en Colombia. El propio Fidel lo confiesa en su introducción cuando escribe: "Es un tema sobre el que prometí escribir. No era fácil hacerlo.

Otros asuntos han ocupado mi tiempo. Ahora cumplo la promesa". No era fácil hacerlo.

Opinar sobre un conflicto con cerca de 60 años de duración; sobre relevantes líderes guerrilleros; distintos movimientos insurreccionales; los gobernantes en varios etapas; abordar coincidencias y divergencias, es tarea compleja que sólo puede hacerse con la sutil delicadeza que le imprime a ese tipo de indagación y divulgación el líder de la revolución cubana. Al mismo tiempo, establecer con nitidez conceptual las diferencias entre la realidad cubana y la colombiana, respecto al papel jugado por el Partido Comunista en una y otra nación, es algo que facilita la comprensión de muchas cosas ocurridas a lo largo del tiempo y que siguen siendo objeto de debate.

Como lo explica Fidel, "disponer de los elementos de juicio requeridos es un deber de los que realmente luchan por un mundo mejor y más justo". En efecto, más allá del "fastidio" que pudiera ocasionar en algunos la inserción de textos como la Primera y Segunda Declaración de La Habana; del miserable Acuerdo de Costa Rica condenando a Cuba y la digna respuesta de esta nación; la Reunión de Punta del Este; los Cuadernos de Marulanda; el perfil del histórico de las Farc, Jacobo Arenas; el comentario sobre libros esclarecedores como los del historiador Arturo Alape; el cónclave de San Vicente del Caguán; los encuentros con Marulanda; los diálogos con los comandantes guerrilleros y con Andrés Pastrana. Todo presentado de manera resumida, tomando lo fundamental, lo que permite obtener información básica para el análisis del caso colombiano. Precisamente, el acierto de Fidel con su libro consiste en escoger lo esencial del conflicto: protagonistas y vicisitudes, y mostrarlo de forma sistematizada. Asumir, por ejemplo, lo que el expresidente Belisario Betancourt llamó los "factores objetivos" que durante 6 décadas atizaron la violencia. Entre los que se hallan los persistentes patrones de exclusión social, económica y política. Concepto que el autor capta y maneja con propiedad.

El libro no solo es una introducción y un epílogo, como algunos señalan. Es la singularidad de lo testimonial, la sencillez expositiva y el hilo conductor de una de las más crueles realidades de la región.

Uno percibe lucidez en la selección del material. La mano diestra del ordenador. Y, especialmente, la agudeza de quien, cargado de historia, muestra lo esencial de lo que conoce y lo maneja con impar maestría. Uno intuye ese esfuerzo de Fidel cuando al final escribe: "Invertí más de 400 horas de intenso trabajo en este esfuerzo. Lo revisé cuidadosamente bajo el impacto de los huracanes que golpearon con extrema violencia a Cuba. Me satisfizo hacerlo. Aprendí mucho. He cumplido mi promesa.

Esfuerzo respetable que no hay que banalizar, y que sólo se explica por la coherente actitud del autor en favor de la paz entre los colombianos.

Humildemente agrego lo siguiente: años atrás visité La Habana y conversé con Fidel Castro largamente. Fue antes de arribar Chávez al poder.

Tratamos en profundidad el tema Venezuela, y, de pronto, él se refirió a la situación colombiana con extremado interés e inocultable preocupación. Le angustiaba lo que sucedía en ese país. Me expuso la razón de su actitud. De cómo lo que sucedía en Colombia seria aprovechado por los Estados Unidos para incidir sobre la región andina, y el peligro que representaba esta estrategia imperial para Venezuela. Con el transcurso de los años mantuve vivo el recuerdo de aquella conversación y de su sentido premonitorio. Para ese momento ya le preocupaba con intensidad a Fidel Castro la paz en ese país hermano. Hoy lo ratifica con sobriedad y verdadero afecto en este libro, "La Paz en Colombia". Lo cual confirma su coherencia, y la lealtad a una causa: la de buscar salidas a un conflicto atroz.


LABERINTO
La dictadura cultural
tenía que arremeter contra la Feria del Libro. Reduciendo un tema de tanta monta a un problema de estantes. Pero la Feria fue un éxito completo: hay un nuevo lector en el país, que devora todo cuanto se pública...

Frase:
"No es sólo un inmenso andamiaje económico lo que se desmorona, sino una concepción del poder, de sus bases ideológicas. Es necesario tener en cuenta todas las dimensiones de este derrumbe para reconstruir con otros materiales. Y, sobre todo, reponer en el eje mismo de la acción pública los principios democráticos que, en un error histórico, se sustituyeron indebidamente por las leyes del mercado" (Federico Mayor Zaragoza).

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lunes, 24 de noviembre de 2008

Transparencia total

Reflexiones del compañero Fidel
Transparencia total


¿Quién lo duda? Observadores de todas partes y todos los pelajes asistieron a los comicios de Venezuela el 23 de noviembre. Transmitieron sus despachos con absoluta libertad. La oligarquía gritaba estruendosamente lanzando al mundo la grosera calumnia de que la prolongación del cierre de los puntos de votación, que les daba a los ciudadanos la oportunidad de votar, era con el propósito de cometer el fraude, a pesar de que el Consejo Nacional Electoral lo había acordado y anunciado previamente.

Si Estados Unidos adopta tal medida para facilitar la elección indirecta del Presidente de ese país que funge como modelo de los oligarcas venezolanos, es absolutamente correcto; pero en Venezuela no, aunque no se trate siquiera de la elección de su Presidente, que es directa, igual que la de los demás cargos ejecutivos.

La abyecta sumisión al imperio, la fuga de divisas por incontables miles de millones de dólares que escapan cada año, mantener la pobreza, el analfabetismo y el desempleo por encima del 20 por ciento, es para ellos lo único honorable y limpio.

No me atrevería a emitir opinión alguna con relación a otro país de este hemisferio, si olvidara que somos hermanos y que Martí, quien luchó y murió por Cuba y por Nuestra América, dijo un día ante la estatua del Libertador Simón Bolívar: "Déme Venezuela en qué servirla: ella tiene en mí un hijo."

En el seno de ese pueblo hermano laboran 40 mil compatriotas altamente calificados que están dispuestos a dar su vida por el pueblo de Bolívar y junto a él corren por igual los riesgos de cualquier zarpazo imperialista.

No soy un opinante intruso en el país del ALBA.

Venezuela puede convertirse en un modelo de desarrollo socialista a partir de los recursos que las transnacionales extraían de su rica naturaleza y del sudor de sus trabajadores manuales e intelectuales. Ningún poder extranjero determinará su futuro. El pueblo es dueño de su destino y marcha en pro de los más altos niveles de educación, cultura, salud y pleno empleo. Es un ejemplo a seguir por otros pueblos hermanos de este hemisferio sin ponerse de rodillas: no desea marchar a remolque de un imperio que los saquea. Venezuela reclama con razón y dignidad, de la Asamblea General de las Naciones Unidas, que diseñe una nueva estructura financiera internacional. Cuba la apoya en ese empeño.

Cuando se observan las noticias internacionales, parecería que la URSS se desintegró ayer. Como diría Stella Calloni, hoy lunes el aparato de terror mediático se desató. Después de la bruma, sin embargo, emergerá de nuevo la verdad.

Las elecciones de ayer constituyeron un gran salto cualitativo para el proceso revolucionario bolivariano en muchos aspectos que se pueden medir; no como dice el aparato de desinformación masiva: "Castro opina que la Revolución en Venezuela seguirá adelante a pesar de las elecciones." ¡No!, precisamente por el análisis de los datos fundamentales que reflejan los boletines del Consejo Nacional Electoral, veo con toda claridad la gran victoria obtenida.

Hubo datos precisos, victoria inobjetable de los candidatos a gobernadores en 17 de los 22 estados, todos pertenecientes al Partido Socialista Unido de Venezuela; mayor asistencia que nunca, 1,5 millones de votos más que los obtenidos por los candidatos de la oposición que aspiraron a ese cargo; 264 alcaldías de las 328 que tuvieron elecciones. No existe un partido de oposición; existe una suma de opositores con media docena de partidos, y transparencia total. Por eso dije y reitero que la llama de la Revolución será muy difícil de apagar en Venezuela.

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Una victoria con sabor amargo

Marcos Salgado
Rebelión


La oposición se quedó con la vidriera política de la capital, Caracas, en una elección donde el Partido Socialista Unido de Venezuela se impuso con holgura en 17 de 23 estados (otros dos todavía no presentaban numero firmes). El oficialismo es la principal fuerza política a nivel territorial y recuperó más de un millón de votos de los perdidos en el fallido referéndum constitucional de 2007.


Disimulado estupor en el comando del Partido Socialista Unido de Venezuela y caras desencajadas de goce en un improvisado comando unitario de una oposición desunida, es la postal de una Caracas que se fue a dormir tarde con un brusco y -para muchos- inesperado escenario a partir de los primeros días del 2009. La sorpresa la dio la directora del Consejo Nacional Electoral, Tibisay Lucena, quien pocos segundos antes de las doce de la noche, confirmó que la alcaldía mayor de la ciudad quedaría en manos de Antonio Ledezma, ex dirigente del partido Acción Democrática.

El otro resultado recibido con preocupación en el cuartel del oficialismo fue en el vecino estado Miranda, donde Henrique Capriles Radonski, ex alcalde del municipio Baruta, procesado por el sitio violento sobre la embajada de Cuba durante el golpe de 2002, se impuso con cierta comodidad sobre el candidato del oficialismo y alguna vez vicepresidente de Hugo Chávez, Diosdado Cabello.

Si ese es el lado medio vacío del vaso, el lado medio lleno es el mapa de toda Venezuela que quedó, como le gusta decir al presidente Chávez “rojo rojito”: el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) se impuso en 17 de 23 estados, recuperando las gobernaciones de Aragua, Guárico y Sucre, y manteniendo Anzoátegui, Barinas, Bolívar, Yaracuy, Cojedes, Falcón, Guárico, Lara, Mérida, Monagas, Portuguesa, Trujillo, Vargas y Sucre, así como en el municipio Libertador de Caracas.

En términos numéricos, el PSUV recuperó parte del potencial electoral perdido el año pasado, cuando se impuso por un puñado de votos el NO a la reforma constitucional propuesta por el presidente Chávez, en lo que constituyó la primera derrota electoral del proyecto bolivariano. En diciembre pasado, el No triunfó con 4.379.392 votos, mientras que esta vez la suma de los votos a los candidatos del PSUV superó los 5.600.000.

Alta participación
A las cuatro de la tarde del domingo, cuando el sol todavía pegaba fuerte en Caracas, el CNE dio por formalmente cerrados los comicios regionales en Venezuela. Fue apenas una declaración formal, porque en la mayoría de los centros comiciales todavía se registraban largas colas de electores esperando su turno para votar.

La ley electoral venezolana es clara: los centros de comicios deben permanecer abiertos mientras haya ciudadanos esperando su turno. Y los había, y muchos. Y con mucha paciencia. En varias zonas del Este y el Sur de Caracas, ya bien entrada la noche seguían los colegios abiertos y sobre las 10.00 pm, más que tarde para los madrugadores caraqueños, aun se votaba en zonas populares. Lo mismo sucedía en varios estados, en especial en otras ciudades grandes, como Maracaibo.

Sólo viendo las largas colas extendidas hasta la noche, se sabía que la participación rompería récords para una elección donde no estaba en juego la figura presidencial. En el primer parte con casi todos los votos contados, el CNE confirmó la cifra: 65,45%

Elección compleja
En Sucre, en el este de Caracas y asiento de Petare, uno de los asentamientos populares más grandes de América Latina, los ciudadanos debieron elegir once opciones: gobernador del estado Miranda, alcalde mayor de Caracas, alcalde de Sucre, legisladores del estado y representantes citadinos, en votos por nombres y por lista.

Una recorrida de Rebelión por ese distrito verificó cómo el voto se hizo lento y complejo para los más viejitos y para los más humildes. Otra variable también fue evidente: por la mañana, detenidos por unas nubes que amenazaban con descargar un “palo de agua” -denominación local para los aguaceros-, fueron muchos los que se quedaron en casa.

Así, los primeros sondeos para el PSUV eran preocupantes . Fue cuando la militancia redobló esfuerzos y llegaron más -junto al sol oportuno de la tarde- a los colegios electorales. La afluencia dio frutos y al atardecer los números empezaron a cambiar, aunque no alcanzaron para revertir los malos resultados en Miranda y la alcaldía mayor de Caracas.

Los siguientes resultados corresponden al 95.67% de la transmisión en un promedio nacional:

Distrito Capital
Antonio Ledezma 52.45%
Aristóbulo Istúriz 44.92%

Municipio Libertador - Caracas
Jorge Rodríguez 53.05%
Iván Stalin González 41.92%

Anzoátegui
Tarek William Saab 55.06%
Gustavo Marcano 40.50%

Apure
Jesús Aguilarte 56.48%
Miriam de Montilla 26.54%

Aragua
Rafael Isea 58.56%
Henry Rosales 40.17%

Barinas
Adán Chávez 49.63%
Julio Cesar Reyes 44.58%

Bolívar
Francisco Rangel 46.97%
Andrés Velásquez 30.47%

Cojedes
Teodoro Bolívar 51.53%
Alberto Galíndez el 40.36%

Delta Amacuro
Lisetta Hernández 55.54% Pedro
Rafael Santaella 25.85%

Guárico
Lenny Manuitt 33.68%
Willian Lara 52.08%

Mérida
Marcos Díaz 54.62%
Williams Dávila 45.11%

Lara
Henri Falcón 73.15%
Pedro Pablo Alcántara 14.85%

Miranda
Henrique Capriles Radonski 52.56 %
Diosdado Cabello 36.74%

Monagas
Jose Briceño 64.79%
Domingo Urbina 15.41 %

Sucre
Enrique Maestre 56.08%
Eduardo Morales 42.62%

Falcón
Stella Lugo: 55.27 %
Gregorio Graterol: 44.49%

Nueva Esparta
Morel Rodríguez: 57,64
William Fariñas: 41,69%

Portuguesa
Wilmar Castro Soteldo 57%
Jovito Villegas 27.28%

Trujillo
Hugo Cesar Cabezas 59.47%
Henrique Catalán 27%

Vargas
Jorge García 61.56%
Roberto Smith 32.18%

Yaracuy
Julio César León Heredia, 57.46%
Filipo Lapi 29.26%

Zulia
Gian Carlo Di Martino 45.02%
Pablo Pérez 53.59%

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Estela Calloni

Reflexiones del compañero Fidel
Estela Calloni


Su libro La operación Cóndor denuncia una serie de atroces crímenes cometidos recientemente por Estados Unidos contra los pueblos de América Latina y constituye un texto clásico para comprender lo que significa el imperialismo yanqui. Es la denuncia más objetiva y detalladamente documentada que hasta hoy he leído, insuperable en su estilo y elocuencia. Impresiona la lista de eminentes figuras, militares y civiles, vilmente asesinadas dentro o fuera de sus respectivos países, entre ellas prestigiosas personalidades, religiosos como el arzobispo salvadoreño Oscar Arnulfo Romero, los generales chilenos Schneider y Prats, presidentes de otros países, así como la conspiración en Chile, que concluyó con la muerte de Salvador Allende y el establecimiento de un gobierno fascista. Hubo presidentes de Estados Unidos directamente involucrados, como Nixon, Reagan y Bush padre. En nuestro país Estela es conocida por esa obra.

En días recientes, lo que llamó de nuevo mi atención sobre la autora argentina fue la ponencia presentada en la Conferencia Internacional “Revolución e Intervención en América Latina” que tuvo lugar en Caracas, de la que envió una copia a Cuba.

Nos habla de la invasión silenciosa en todos los frentes: el arma de la desinformación, la recolonización de América Latina, “el patio trasero” como la “reserva estratégica” del imperio, la contrainsurgencia operativa, los golpes “suaves”, la intoxicación informática, agrupaciones de izquierda actuando junto a sectores golpistas de extrema derecha; el poderoso enemigo que ataca deliberadamente el alma de los pueblos, su cultura y su identidad; avanzadas coloniales y colonialismos tardíos.

Nos recuerda que la brutal invasión de Panamá, el 20 de diciembre de 1989, estuvo precedida por una campaña desinformativa que, en este caso, logró penetrar en sectores progresistas y de izquierda; la manipulación informática sobre las razones que adujo Estados Unidos para invadir el pequeño país de poco más de dos millones de habitantes ―dividido en dos por un enclave colonial que la potencia hegemónica mantenía desde principios del siglo pasado―, increíble y burda, aún es imposible entender cómo paralizó América Latina. Hasta hoy ―nos dijo― se ignora que allí murieron miles de personas. “Panamá fue la Guernica de América.”

Después añade que las Naciones Unidas desempeñaron “una presencia de papel en todos estos conflictos”.

Al Qaeda, nacido de las propias entrañas del imperio, es un típico ejemplo de un enemigo que el poder hegemónico ubica a su antojo donde lo necesita para justificar luego sus acciones, como a lo largo de su historia fabricó enemigos y atentados destinados a favorecer sus planes de dominación. El pretexto de la Seguridad Nacional de Estados Unidos para justificar sus crímenes fue trazado mucho antes de los atentados que desplomaron las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001.

Así por el estilo continúa esgrimiendo argumentos y pruebas irrefutables. Lo escribe en no menos de 20 páginas de apretada síntesis. Expresa sincera admiración por los procesos revolucionarios de Cuba y Venezuela, por su lucha valerosa en las proximidades de la metrópoli neocolonial.

Para comprender el sentido de esa lucha, baste recordar algunas de las frases pronunciadas por George W. Bush, presidente al que restan sólo 58 días para concluir su actual mandato como jefe del imperio.

En medio de la crisis que azota al mundo, declaró en la reunión cumbre de la APEC que tiene lugar en Lima:

“Por más de una década el mercado libre probó ser una vía eficaz.

“El crecimiento económico en esta región podría ser ilimitado y es algo que concierne a los pueblos libres. Todo país que sea honesto con su pueblo, contará con el apoyo de Estados Unidos.

“Nuestros socios pueden estar seguros de que la agenda compasiva de Estados Unidos se mantendrá.

“Seguiremos inspirando al mundo.

“Que Dios los bendiga.”

Hay que ser incurablemente cínico para hacer tales afirmaciones. Mientras eso se proclamaba en Lima, de Estados Unidos llegaban noticias sobre la gravedad de la crisis y el creciente número de desempleados. Las empresas de las industrias automotrices reclaman con urgencia una parte de los 700 mil millones de dólares destinados a afrontar la crisis más fuerte desatada en decenas de años. Aseguran que la quiebra de una sola de las grandes empresas del sector originaría el despido de dos millones y medio de trabajadores. Son cifras siderales de dinero y de afectados en el país que pretende seguir inspirando al mercado.

Las elecciones de hoy en Venezuela son complejas por la situación creada con las lluvias, el número de colegios, la elevada cifra de votantes inscritos por cada uno de ellos, el empleo de los recursos mediáticos y el abundante dinero que la oligarquía y el imperialismo emplean para confundir a los votantes, pero el gobierno bolivariano actúa con dignidad, se preocupa por los daños que ocasionan las lluvias excesivas, y combate con la firmeza y decisión que inspiran las causas justas.

Cualquiera que fuese el resultado de los comicios para elegir las autoridades locales y regionales, no será fácil apagar la llama encendida de la Revolución.

Creemos mucho más en las verdades de Calloni que en las cínicas mentiras de Bush.

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Chávez/Obama: agenda para una conversa

Luis Britto García


A diferencia del recalcitrante MCain, Barack Obama admitió que podría hablar con Chávez. Apuntamos temas para una conversación no sólo posible, sino urgente.

Díme con quien andas
Obama es un sonriente rostro nuevo acompañado de intranquilizantes caras viejas. Entre sus asesores están Zbigniew Brzezinski, ideólogo de las doctrinas de hegemonía estadounidense, y Colin Powell, ejecutor de ellas. Su vicepresidente electo es Joseph Biden, miembro de la derecha que controla la Reserva Federal, el complejo industrial-militar y Wall Street. Su jefe de gabinete es el guerrerista nacionalizado israelí Rahm Emmanuel; forman parte de su tren especuladores como Timothy Geithner, anterior directivo del FMI y presidente del Banco de la Reserva Federal de Nueva York; Jaime Dimon, presidente del Banco de Inversión J.P. Morgan; George Soros y Warren Buffet y Lawrence Summers, Secretario del Tesoro de Clinton y ex presidente del Banco Mundial. Su consejero para el Medio Oriente es Dennis B. Ross, quien ejerció iguales funciones para Bush y Clinton. A ello se une la anunciada designación como Secretaria de Estado de Hillary Clinton, a quien James Petras llama “un Bush con faldas”, y que durante su campaña amenazó: "Quiero que los iraníes sepan que si asumo el cargo de presidenta, asestaremos un golpe contra Irán. Si ellos (los iraníes) pueden hacer tonterías y pensar en un ataque a Israel, en los próximos diez años estaremos en condiciones de destruirles por completo". El problema no es tanto con quién anda Obama, sino dónde lo llevan.

Demócratas en el poder
No olvidemos que legisladores demócratas aprobaron la mayoría de las leyes neoliberales propuestas por los republicanos. Que fueron demócratas Kennedy, quien invadió Playa Girón, forzó la crisis de los cohetes e inició la guerra de Vietnam; Johnson, quien invadió República Dominicana, Carter, quien intervino en Irán. Que el demócrata Clinton secesionó Kosovo y Yugoeslavia, inició los bombardeos contra Irad, ocupó Haití e inició el plan Colombia; que el senador demócrata Obama terminó por no oponerse a las invasiones de Afganistán e Iraq y no ha prometido explícitamente acabar con ellas, que apoyó los escandalosos auxilios financieros para salvar a los banqueros fraudulentos a costa del contribuyente. Que, según nos recuerda Ralph Nader, “hizo campaña durante dos años, no prometió nada a los negros, nada a los latinos, nada a los grupos de mujeres, nada a los sindicatos”. Que de acuerdo con la página www.opensecrets.org hasta mayo de 2008, habría recibido: 265.439.277 dólares en contribuciones de bancos como Citigroup, Goldman Sachs y Morgan Chase, que cobran primero y conversan después.

Doctrina de seguridad y defensa de USA
Como candidato, Obama defendió la pena de muerte. Como Presidente, Obama está ligado por la Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos, formulada en 2002 por George W. Bush, mediante la cual dicho país se atribuye el derecho de aplicar la pena de muerte contra cualquier país por el cual se sienta amenazado, declarándole unilateralmente guerras “preventivas”, con o sin asentimiento del sistema internacional. Sobre Irán, Obama declaró:“Si tenemos noticias de Inteligencia operativa acerca de objetivos terroristas de alto valor y el presidente Musharraf no actúa, nosotros lo haremos”. Por si lo anterior no fuera claro, añadió sobre Irán que “No dejaremos ninguna opción fuera de la mesa, incluida la acción militar”. Lo dicho vale para los demás países. Al resto del mundo le urge una derogación de dicha doctrina, con o sin asentimiento de Estados Unidos.

El complejo militar industrial
Obama está ligado por la Estrategia de Seguridad Nacional porque la economía de Estados Unidos depende de su complejo militar industrial, que lo constituye en el primer productor y vendedor de armas del mundo, y que para 2007 consume un monto de 623.000.000.000 dólares anuales, superior al gasto militar del resto del planeta. Tema para hablar largo y tendido, que tiene al mundo tendido bajo amenaza de aniquilación.

Guerras por hidrocarburos
Un aparato de tal magnitud sólo se puede justificar usándolo. Estados Unidos ha lanzado guerras con el abierto propósito de apoderarse de los hidrocarburos de los países atacados o de usar sus territorios para oleoductos o gasoductos. Por elló invadió Afganistán, Iraq y Osetia. Conversemos sobre la descontinuación de esta política, pero preparémonos para lo inevitable.

Plan Colombia
Estados Unidos lleva a cabo una intervención de talla colosal en la Hermana República. Mediante los planes Colombia, Patriota y Victoria, ha constituido un cinturón de bases, entre las cuales las más poderosas son las de Larandia y Tres Esquinas, y determinado que el país vecino mantenga cerca de medio millón de personas dedicadas a tareas de Defensa e invierta en ello unos 22.000 millones de dólares anuales, desplazando millones de sus campesinos, y millones de emigrantes hacia los países fronterizos. No estaría de más una tertulia entre las partes afectadas, que son más de las que parecen.

IV Flota
Desde mediados de 2008 la prepotente IV Flota pasea por el Atlántico y el Caribe, donde Estados Unidos mantiene las injustificables bases de Guantánamo, Curazao y Bonaire. Intimidación gratuita o brazo estratégico alargado hacia las reservas de hidrocarburos de Venezuela y las recientemente descubiertas por Brasil en su plataforma continental, la IV Flota es retoño de la diplomacia de las cañoneras, sobre la cual habría que dialogar pero también prepararse.

Bloqueo de compra de armamentos
La primera precaución del atacante es evitar que el posible atacado pueda defenderse. Estados Unidos y países bajo su influencia aplican contra Venezuela un bloqueo para impedirle comprar armas o repuestos que incorporen tecnología estadounidense. Así han quedado inutilizados parte de nuestras defensas. Charlemos, pero diversifiquemos proveedores.

Intercambios comerciales
Estados Unidos no sólo promueve este inquietante escenario estratégico, asimismo es el principal socio comercial de Venezuela; en él compramos 38,5% de nuestras importaciones, a él van el 60% de nuestras exportaciones de hidrocarburos, vitales para el coloso del Norte. Según decía Martí, el país que vende a uno solo es esclavo de él. Platiquemos, pero diversifiquemos nuestros mercados.

La Drug Enforcement Agency
Estados Unidos es el mayor consumidor de drogas del mundo; en 2004 sus ciudadanos gastan en ellas 322.000 millones de dólares; y sin embargo pretende certificar o descertificar al resto del mundo y mantener en él una Drug Enforcement Agency que no sabe controlar el narcotráfico dentro de sus fronteras. Procede una cotorra diplomática, pero manteniendo la expulsión de la DEA y buscando otros mecanismos internacionales de control de drogas ilegales.

Agentes de potencias extranjeras
El Departamento de Estado transfiere dinero a la National Endowment for Democracy y otros organismos, los cuales a su vez lo entrega a personas y Organizacones No Gubernamentales para que desestabilicen países extranjeros. Sobre ellas procede charlar, pero mejor ilegalizarlas.

Tratados contra la doble tributación
El dinero que utiliza Estados Unidos para desestabilizarnos sale de los impuestos que le exoneramos de pagar a empresas y personas estadounidenses por sus ganancias en Venezuela, y que en cambio le cancelan al Tesoro estadounidense. Gracias al infame “Tratado contra la Doble Tributación”, les exoneramos TODOS los impuestos que deben por ganancias obtenidas en el país, o les fijamos tasas tributarias inferiores. Conferenciemos, pero interrumpamos una entrega hacia las empresas imperiales que nos explotan, que nos hará difícil sobrevivir a la crisis.

Migraciones
Estados Unidos mantiene barreras contra la inmigración. Defendamos a los emigrantes, pero ante todo garanticémosles patrias dignas de las cuales no tengan que emigrar.

Hablando se entiende la gente. O por lo menos entiende que no se entiende.

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Decires

Américo Díaz Núñez


--El único que puede ofrecer proteccionismo del Estado al mercado en crisis es justamente quien propone prohibir tal intervención inaceptable.

--Por cierto que a Bush se extrañó en Lima de que lo acusen de imponer políticas a la América Latina. Y aclaró: salvo a quienes toman otro camino… distinto al ordenado.

--De verdad que la prensa española socialdemócrata –como ahora se autodenomina Zapatero— no dice nada correcto ni cierto sobre Venezuela, no sabemos si por repetir la Voz del Amo del otro lado del Atlántico o por iniciativa propia.

-- El Nacional habla de la Gran Estafa de la Revolución Bolivariana , difamada por ese diario todos los días, pero todo el mundo sabe en qué consiste la gran estafa a la memoria progresista de Miguel Otero Silva, su fundador.

--Todos los expertos analistas que dicen que la presencia de la Flota rusa tiene por objeto irritar a los Estados Unidos por meterse en su patio trasero no coinciden con la opinión expresada por el Pentágono, que los deja como lo que son: desvergonzados defensores de la sumisión al Imperio.

--Hay un señor Krauze que va de México a Suramérica a pontificar sobre el pensamiento de Simón Bolívar, para decirnos quién es y quién no es bolivariano, sin vergüenza alguna de hacer el ridículo.

--El Faraón de Colombia puede terminar enterrado por una Pirámide donde estarían implicados sus íntimos.

--La única noticia que divulgó 20 veces la Televisión Española en la víspera de las elecciones en Venezuela es que el Alcalde de Chacao ha sido inhabilitado por ser el seguro ganador en esas elecciones. Eso se llama objetividad periodística.

--No peor autoritarismo que la dictadura del mercado, que condena a los pequeños a la extinción si no se doblegan a los grandes; ni peor tiranía que los medios que defienden ese atropello.

--Se frotan las manos ante la caída de los precios del petróleo, fenómeno temporal, porque creen que va a fracasar la Revolución Bolivariana en Venezuela. En realidad ignoran qué es capaz de hacer el pueblo en revolución.

--No hay peor ciego que el que no quiere ver, ni peores políticos que los que no aprenden de su torpe oposición consular a un proceso revolucionario pacífico que quiere romper las cadenas de la dependencia imperial, para ser al fin una nación libre y soberana.

--Venezuela tiene su propio satélite porque dejó de ser dependiente. No tiene analfabetos; el desempleo dejó de ser un problema crónico y se le está dando poder directo al pueblo. Son motivos preocupantes para quienes nunca se preocuparon por nuestros problemas.

--Tres visitas presidenciales en sólo un mes. Catorce elecciones en 10 años. La crisis globalizada no nos va a ahogar. Y hay quien dice que Venezuela está aislada por falta de democracia porque el gobierno de Chávez no ha hecho nada. Evidentemente.

--Tanta democracia y tanto progreso social son peligrosos indicios y un mal ejemplo para la región, por cuya libertad EEUU ha impulsado por su parte tantos golpes de estado, genocidios y dictaduras.

--Anoten cuántas veces se han equivocado las mediocres encuestadoras tarifadas que se especializan en promover dudas sobre los resultados electorales.

--Hay corruptos que protestan ofendidos el irrespeto a su honorabilidad de capos reconocidos y autorizados por la Mafia Política Internacional con sede en Miami y Washington.

--Quienes trafican con la mentira terminan entrampados en sus propias falsedades.

--Que los presidentes de China y Rusia vayan al Perú es bueno; pero ¿qué tramoya irán a montar en Venezuela y en Cuba? La prensa libre es libre de decir estupideces.

--La libertad de prensa, para algunos, consiste en ver un mismo hecho de todas las formas que les dé la gana. Por eso odian la información veraz.

--Tampoco Venezuela tiene intenciones contra terceros en sus maniobras militares en el Caribe, sino para defenderse de ellos.

--Inventaron que las elecciones del 23 N son un plebiscito de Chávez. Veremos qué dicen después, si lo gana.

--¿Quién iba a imaginar que China, bloqueada por EEUU durante 50 años para que no entrara a la ONU , iba a ser dueño de los bonos del Tesoro de aquel país?

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domingo, 23 de noviembre de 2008

Hugo Chávez frente a las elecciones regionales

Salim Lamrani
Rebelión

Revisado por Caty R.


El 23 de noviembre de 2008 se celebrarán en Venezuela las elecciones regionales y locales que designarán a los nuevos gobernadores y alcaldes. El Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) de Hugo Chávez debería ganar ampliamente este escrutinio en un contexto difícil exacerbado por la oposición del país que todavía se niega a reconocer la legitimidad del presidente venezolano a pesar de más de una decena de victorias electorales cuya transparencia y carácter democrático han sido subrayados por la mayoría de las organizaciones internacionales.1

En efecto, desde su elección en 1998, Chávez no ha dejado de poner en juego su mandato y su autoridad, sometiéndose al sufragio popular. En diez años, los venezolanos habrán sido consultados en 13 ocasiones, es decir casi tantas veces como durante los cuarenta años anteriores a la Revolución Bolivariana, entre 1958 y 1998, en los que hubo 15 elecciones.2

La oposición, que controla actualmente dos estados (Zulia y Sucre) de un total de 24, podría perder sus últimos bastiones en beneficio de los candidatos gubernamentales, particularmente en el estado de Zulia dirigido por el gobernador Manuel Rosales, acérrimo opositor a Chávez. Rosales ya ha previsto ignorar los resultados del escrutinio en caso de victoria de Giancarlo Di Martino, candidato del PSUV en Zulia, consciente que los electores venezolanos están a favor del partido presidencial.3

Rosales participó en el golpe de Estado del 11 de abril de 2002 firmando el decreto que reconocía a la junta golpista del efímero Pedro Carmona Estanga. También fue un eminente protagonista del sabotaje petrolero en diciembre de 2002 y ha multiplicado las campañas mediáticas contra el poder. Actualmente se encuentra gravemente involucrado en un escándalo de corrupción.4

Hugo Chávez ha puesto en guardia contra cualquier nuevo intento de desestabilización. «Quieren incendiar el país de nuevo [...]. Andan buscando militares para dar un golpe de Estado», denunció el Presidente. También aprovechó la ocasión para lanzar una firme advertencia al actual gobernador del Zulia: «Si el caballerito Manuel Rosales no quiere entregar la gobernación al ganador del 23 de noviembre [...], ese mismo día [...] va a salir preso de la gobernación del Zulia».5

Desde su llegada al poder, Chávez ha sido constantemente blanco de amenazas. La administración Bush lo ha intentado todo, desde el golpe de Estado de 2002 hasta la actual financiación de la oposición, para librarse del político más popular de América Latina. En septiembre de 2008, las autoridades venezolanas desbarataron por poco una conspiración destinada a asesinar al líder bolivariano y reiterar un golpe. Varios militares jubilados y activos –pero sin mando de tropas– del ejército fueron arrestados.6

Los servicios de inteligencia venezolanos consiguieron grabar varias conversaciones telefónicas entre el General de División del Ejército Wilfredo Barroso Herrera, el vicealmirante Millán Millán y el General de Brigada de la Aviación Eduardo Báez Terrealba. Los golpistas habían elaborado un plan para tomar por asalto el Palacio presidencial de Miraflores y eliminar a Chávez. «Si está en Miraflores hacia allá hacemos el esfuerzo [...].Vamos a tomar el Palacio de Miraflores, vamos a tomar las plantas televisoras. El objetivo tiene que ser uno sólo (...) ese esfuerzo de unidad tiene que ser hacia el Palacio».7

Además de un ataque contra el Palacio, los militares habían previsto tomar como blanco el avión presidencial y volarlo con un misil durante el despegue o aterrizaje. Así, «una posible operación [tendría lugar] llegando el presidente Chávez de viaje. Una de las acciones podría ser volarlo, capturarlo con aviones en el aire».8

Mario Isea, presidente de la Comisión Especial de Investigación sobre el Magnicidio de la Asamblea Nacional Venezolana, confirmó la existencia de indicios comprobados sobre dicho plan de golpe de Estado. «Hay suficientes elementos de convicción para probar los planes de magnicidio y de golpe de Estado», señaló. También subrayó la implicación de elementos internacionales, políticos de la oposición, medios privados y empresarios locales. Los individuos en cuestión se habían reunido varias veces en Venezuela, Colombia y Estados Unidos.9

La implicación de la administración Bush es innegable. En efecto, la oposición venezolana jamás se arriesgaría a semejante empresa si no tuviera el apoyo político y financiero por parte de la Casa Blanca. En septiembre de 2008, cansado de las múltiples injerencias de Estados Unidos, el gobierno de Caracas expulsó al embajador estadounidense y retiró a su representante diplomático de Washington.

La elección de Barack Obama a la presidencia estadounidense podría dar lugar a una normalización de las relaciones entre las dos naciones. Hugo Chávez celebró la victoria del senador demócrata y le tendió un ramo de olivo. «El gobierno de la República Bolivariana de Venezuela ratifica su voluntad y su determinación de edificar, sobre la base del respeto absoluto de la soberanía, una agenda bilateral constructiva para el bienestar de los pueblos venezolano y estadounidense».10

La oposición venezolana se encuentra en una situación desesperada. La revolución política, económica y sobre todo social del presidente Chávez le ha quitado toda base popular. El líder bolivariano goza de un prestigio fuera de lo común en su país gracias a su política de redistribución de las riquezas que ha mejorado sensiblemente el nivel de vida de los sectores más desheredados. Los resultados alcanzados en una década son espectaculares.11 La implicación de todos los ciudadanos en el proceso de transformación lanzado en 1998 ha permitido a la sociedad entera alcanzar un grado de madurez política suficiente para ser consciente de lo que está en juego a nivel nacional y comprender que la oligarquía no es la mejor representante de sus intereses.


Notas
1 El Nuevo Herald, «Oposición venezolana pide que se vote por la ‘diversidad’ en regionales», 8 de noviembre de 2008.

2 EFE, «La oposición puede ganarle seis estados a Chávez», 7 de noviembre de 2008.

3 Agencia Bolivariana de Noticias, «Chávez alerta sobre plan opositor para desconocer triunfo del PSUV en Zulia», 9 de noviembre de 2008.

4 Agencia Bolivariana de Noticias, «Isea: Comisión de Control de la AN se traslada al Zulia para investigar denuncias de corrupción», 8 de noviembre de 2008.

5 Agencia Bolivariana de Noticias, «Chávez alerta sobre plan opositor para desconocer triunfo del PSUV en Zulia», op. cit.

6 Agencia Bolivariana de Noticias, «Develan plan conspirativo de militares activos y retirados contra presidente Chávez», 10 de septiembre de 2008.

7 Ibid.

8 Ibid.

9 Agencia Bolivariana de Noticias, «Hay suficientes indicios para probar planes magnicidas y conspirativos», 28 de septiembre de 2008.

10 Agencia Bolivariana de Noticias, «Presidente Chávez felicitó a Obama por victoria electoral», 5 de noviembre de 2008.

11 Salim Lamrani, «Una revolución económica y social», Le Monde Diplomatique, diciembre de 2008.

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