jueves, 4 de diciembre de 2008

Decires

Américo Díaz Núñez


--¡Qué viejos son esos cambios de Obama!

--Bush justifica su monstruosa guerra en Irak con las fallas de la inteligencia de su país. Tiene razón: es muy brutal.

--Guantánamo, las torturas, las dos guerras, el bloqueo a Cuba, las injerencias en América Latina, los preparativos de magnicidios y la diplomacia golpista no son pocas cosas por cambiar en su gobierno, Sr. Obama.

--El régimen colombiano parece un colador: desparrama fraudes por todas partes.

--¿Ha habido en la historia un gobierno más terrorista que el George W. Bush?

--¡Dígame si hubiera estado preparado para la guerra!

--Para lo que estaba preparado Bush era para hacer fraude electoral, mentir y usar mentiras contra otros países, entre ellos Venezuela, Bolivia, Nicaragua, Cuba, Argentina y Ecuador.

--Eso de que EEUU oficialmente está en recesión desde diciembre de 2007 parece un chiste cruel, después de tantos desastres económicos con millones de afectados.

--El 2D se cumplen 6 años de la conspiración petrolera contra la soberanía de Venezuela, en la que Bush estuvo metido hasta las arrugas de su frente.

--Venezuela lleva 20 trimestres seguidos de crecimiento económico, para despecho de quienes sueñan con un derrumbe por los precios del petróleo.

--Golpevisión debería llamarse el canal que no informa, sino que tiene un pugilato para demostrar que hace lo que le da la gana bajo el chantaje de la libertad de expresión, la cual no existe para delinquir, violar las leyes, provocar y falsear la verdad.

--¿Quién puede negar que Globovisión es un canal golpista al servicio de la embajada norteamericana y la oligarquía antidemocrática? Las pruebas están grabadas.

--El frustrado dictador Pedro Carmona Estanga (Pedro El Breve) le debe a los medios golpistas su debut y olvido en la política. ¿Quién es ése?, se preguntan hoy.

--De haberse entronizado la dictadura fascista en 2002 en Venezuela, ya nos imaginamos a Globovisión justificando los asesinatos y torturas a venezolanos por el sólo hecho de ser chavistas o antiimperialistas. Ya entonces lo ensayaron.

--Algunos nuevos gobernadores y alcaldes ex golpistas están maquillando su cinismo para engañar al pueblo venezolano, que está picado de culebra.

--No podemos ser ajenos a la lucha por el nuevo socialismo en Venezuela, con todas las fallas que pudiera tener, que siempre las hubo y las habrá en la suplantación de un sistema por otro.

--Desde una torre de cristal corremos el riesgo de que los vidrios empañen la visión de las realidades con las que debemos lidiar de frente y sin prejuicios dogmáticos.

--El ejemplo lo dio Lenin: las condiciones no las ponemos nosotros, sino la vida, la realidad que debemos cambiar mediante la lucha social y política.

--La democracia permite elegir, eso es lo importante, y el pueblo es quien decide. Entonces, ¿cuál es el temor a consultarlo sobre cuántas veces quiere que gobierne Hugo Chávez? Rooselvelt gobernó a EEUU de 1933 a 1945, 4 períodos seguidos.

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miércoles, 3 de diciembre de 2008

Las elecciones en Estados Unidos

Noam Chomsky
La Jornada


La palabra que brotó inmediatamente de cada lengua tras las elecciones presidenciales en Estados Unidos fue “histórica”. Y con toda razón. Una familia negra en la Casa Blanca es realmente un evento histórico.

Hubo algunas sorpresas. Una fue que la elección no estaba concluida luego de la convención demócrata. Los indicadores habituales señalan que el partido opositor debería barrer durante una grave crisis económica, tras ocho años de una política desastrosa en todos los frentes, incluido el peor récord en materia del crecimiento de empleos de cualquier presidente de la posguerra y de una rara declinación en la riqueza promedio. Eso, con un presidente tan impopular que su propio partido tuvo que desligarse de él, acompañado de un dramático colapso en la posición de Estados Unidos en la opinión pública mundial.

Como muchos estudios muestran, ambos partidos se hallan bien a la derecha de la población en tópicos importantes, tanto nacionales como internacionales. Tal vez ningún partido refleja la opinión pública en una época en que 80 por ciento de los estadunidenses piensa que el país enfila en la dirección equivocada y que el gobierno está administrado por “algunos grandes intereses que sólo piensan en sí mismos”, no en el pueblo, en tanto un asombroso 94 por ciento cuestiona que el gobierno desdeñe a la opinión pública.

Podría argumentarse que ningún partido que hable en defensa del pueblo resulta viable en una sociedad administrada por el mundo de los negocios con tal desusada amplitud. En un nivel muy general, la falta de representación del pueblo es ilustrada por el éxito de la “teoría de las inversiones” en la política, elaborada por el economista político Thomas Ferguson. Según Ferguson, la política tiende a reflejar los deseos de poderosos bloques económicos que invierten dinero cada cuatro años para controlar el Estado.

En cierto sentido, la elección siguió pautas familiares. La campaña de John McCain fue lo bastante honesta como para anunciar con claridad que la elección no discutiría tópicos. En cuanto a Barack Obama, su mensaje de “esperanza” y de “cambio” ofreció un pizarrón en blanco en el cual sus simpatizantes podían escribir sus deseos. Uno puede encontrar sitios en Internet donde cada partido expresa su opinión sobre diferentes temas. Pero la correlación de esas opiniones con la política a seguir no es espectacular. Y de todas maneras, lo que ingresa en las opciones de los votantes es lo que la campaña de cada candidato destaca, tal como saben muy bien los administradores de un partido.

Y fue allí donde la campaña de Obama impresionó a la industria de las relaciones públicas, que lo designaron “el experto en mercadeo más importante del 2008”, derrotando con facilidad a Apple. La primera tarea de la industria es asegurarse que los clientes carentes de información hagan selecciones irracionales, socavando de esa manera las teorías de mercado que proponen exactamente lo opuesto. Y los expertos en relaciones públicas reconocen los beneficios de socavar la democracia de la misma manera. La organización The Center for Responsive Politics dice que una vez más las elecciones fueron compradas: “Los candidatos con mejor financiamiento ganaron nueve de 10 elecciones, y todos, excepto algunos escasos miembros del Congreso, retornarán a Washington”.

Antes de las convenciones, los candidatos viables con mayor apoyo de instituciones financieras eran Obama y McCain, cada uno con 36 por ciento. Los resultados preliminares indican que al final, las contribuciones a la campaña de Obama, por industria, se concentraron en las firmas de abogados (incluidos cabilderos), además de instituciones financieras. La teoría de inversiones en la política sugiere algunas conclusiones acerca de los principios que guían a la nueva administración.

El poder de las instituciones financieras refleja el cambio cada vez más grande de una economía de producción hacia otra de finanzas. Eso comenzó con la liberalización de las finanzas durante la década de los años 60, causa fundamental de los actuales azotes representados por la crisis financiera y la recesión en la economía real (esto es, de la producción y consumo de mercancías). Las consecuencias están a la vista para la gran mayoría de los estadunidenses, cuyos salarios reales se han estancado por 30 años, en tanto sus beneficios han declinado.

Dejando de lado la alta retórica sobre la esperanza y el cambio, ¿qué podemos esperar de la administración de Obama?

La selección del equipo de trabajo de Obama envía una fuerte señal. La primera elección fue para vicepresidente: Joe Biden fue, entre los senadores demócratas, uno de los más vigorosos partidarios de la invasión a Irak, y un insider (persona de adentro, con acceso a información privilegiada) con mucho tiempo de actuación en Washington. Y aunque suele votar de manera coherente con sus colegas demócratas, no siempre lo hace. Por ejemplo, apoyó una medida para que resultara a los individuos mas difícil borrar sus deudas tras declararse en bancarrota.

La primera elección posterior a los comicios presidenciales fue para la crucial posición de jefe de gabinete. Obama designó a Rahm Emanuel, uno de los partidarios más fuertes de la invasión a Irak entre los representantes demócratas y, como Biden, insider de Washington durante bastante tiempo.

Emanuel es también uno de los más grandes beneficiarios de las contribuciones de campaña de Wall Street, informó el Center for Responsive Politics. Durante 2008, “fue el principal destinatario” entre los representantes “de los ejecutivos de fondos de riesgo” y de las “principales firmas de seguros y de inversiones de la industria”. La tarea de Emanuel es ver cómo encara Obama la peor crisis financiera desde la década de los años 30, por la cual sus donantes y los de Obama comparten una amplia responsabilidad.

En una entrevista con The Wall Street Journal, le preguntaron a Emanuel qué haría el gobierno de Obama respecto del “liderazgo demócrata en el Congreso”, cuyos “barones del ala izquierda tienen su propia agenda”. Eso incluye, por ejemplo, rebajar drásticamente los gastos militares (algo en que coincide la mayoría de la población) e imponer “drásticos impuestos a la energía a fin de combatir el calentamiento global”.

“Barack Obama puede enfrentarse a ellos”, aseguró Emanuel al Wall Street Journal. La administración sera “pragmática”, y rechazara los intentos de los extremistas de izquierda.

El equipo de transición de Obama está encabezado por John Podesta, secretario del gabinete de Bill Clinton. Otros dos veteranos de Clinton, Robert Rubin y Lawrence Summers, figuran entre las figuras principales en su equipo económico. Tanto Rubin como Summers respaldaron de manera entusiasta la desregulación, un importante factor en la actual crisis financiera.

Como secretario del Tesoro con Clinton, Rubin trabajó de manera denodada para abolir la ley Glass-Steagall, que había separado a los bancos comerciales de las instituciones financieras que incurrían en graves riesgos.

El economista Tim Canova escribe que Rubin tenía “un interés personal en la eliminación de la ley Glass-Steagall”.

Tras dejar su posición como secretario del Tesoro, Rubin se convirtió en “presidente de la junta directiva de Citigroup, un conglomerado de servicios financieros que estaba enfrentando la posibilidad de tener que vender su subsidiaria de seguros”. En cuanto al gobierno de Clinton, “nunca presentó cargos contra él por sus obvias violaciones a la ética”.

Rubin fue remplazado como secretario del Tesoro por Summers, quien propuso la ley que prohibió la regulación federal de los derivativos, las “armas de destrucción masiva” (como las llama Warren Buffett) que ayudaron a sumergir en el desastre a los mercados financieros.

Summers figura como “uno de los villanos principales en la actual crisis económica”, según Dean Baker, uno de los escasos economistas que advirtieron sobre la inminente crisis. Poner la política financiera en las manos de Rubin y Summers, señala Baker, es “como recurrir a Osama Bin Laden para que ayude en la lucha antiterrorista”. Ahora Rubin y Summers proponen regulaciones para ayudar a limpiar el caos que ayudaron a crear.

La prensa de negocios examinó los récords del equipo de transición de Obama, que se reunió el 7 de noviembre para determinar cómo manejarse con la crisis financiera. En Bloomberg News, Jonathan Weil concluyo que “muchos de ellos deberían estar recibiendo citaciones como testigos materiales” por la catástrofe financiera, en lugar de “figurar como miembros del círculo intimo de Obama”. Alrededor de la mitad “han tenido posiciones de importancia en empresas que, en mayor o menor grado, han falsificado sus declaraciones financieras o contribuido a la crisis económica mundial, o ambas cosas a la vez”. Es realmente plausible que “¿no confundirán los intereses de la nación con sus propios intereses corporativos?”

La preocupación principal del nuevo gobierno sera detener la crisis financiera y la simultánea recesión en la economía real. Pero hay también un monstruo en el armario: el ineficaz sistema privado de cuidado de la salud, que amenaza abrumar al presupuesto federal si las actuales tendencias persisten.

Una mayoría del público ha favorecido por largo tiempo un sistema nacional de cuidado de la salud que debería ser mucho menos caro y más eficaz, según indican las evidencias comparativas (junto con muchos estudios). En fecha tan reciente como 2004, cualquier intervención del gobierno en el sistema de atención a la salud era descrito por la prensa como “imposible a nivel político”. Eso significaba que se oponían la industria de los seguros y las corporaciones farmacéuticas.

Pero sin embargo, en 2008, primero John Edwards, luego Barack Obama y Hillary Clinton, adelantaron propuestas que se aproximan a lo que por largo tiempo ha preferido el público. Estas ideas tienen ahora “apoyo político”. ¿Que ha cambiado? No la opinión pública, que permanece con la misma opinión de antes. Pero para 2008, sectores importantes de poder, especialmente la industria manufacturera, habían llegado a reconocer que estaban siendo gravemente afectados por el sistema privado de atención a la salud. Por lo tanto la voluntad pública está comenzando a tener “apoyo político”. Hay un largo camino por recorrer, pero el cambio nos dice algo sobre la disfuncional democracia en la cual la nueva administración busca su camino.


Copyright 2008 by Noam Chomsky.

Distribuido por The New York Times Syndicate.

* Los ensayos de Chomsky sobre lingüística y política acaban de ser recolectados en The Essential Chomsky, editados por Anthony Arnove y publicados por The New Press. Es profesor emérito de lingüística y filosofía en el Instituto de Tecnología de Massachusetts en Cambridge.

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La gran estafa. El veto a la despenalización del aborto

Marcelo Jelen (La Diaria)


Sí, es cierto. El presidente Tabaré Vázquez nunca ocultó su desacuerdo con la despenalización del aborto. Pero evitó informar antes de las elecciones sobre su intención de vetar una ley que la consagrara. Un mes y medio después de asumir, el 14 de abril de 2005, anunció su plan tras almorzar con monseñor Nicolás Cotugno.

Sí, es cierto que la ministra de Salud, María Julia Muñoz, siempre alardeó de su veneración hacia el presidente Vázquez.

Sin embargo, hace dos años opinaba que el problema del aborto debía resolverse a través de una consulta popular. “Todo el país debe expresarse, no a través de los representantes, sino en forma directa, por parte de todos los ciudadanos”, dijo entonces. La única posibilidad de lograrlo era promulgando la ley. Y ella, al final, firmó el veto.

Sí, es cierto: la interrupción voluntaria del embarazo es una cuestión de conciencia. Corresponde a cada mujer, llegado el caso, tomar la decisión. La despenalización del aborto no lo es: se trata de un asunto político. ¿Qué puede serlo más que la usurpación del cuerpo femenino por parte de médicos que lucran, policías que arrestan, fiscales que acusan, jueces que condenan y legisladores y ministros que se lavan las manos? Así lo entiende el Partido Socialista, que rechaza la ley vigente al menos desde su aprobación, en los años 30. ¿Ese partido tomará alguna medida disciplinaria contra su afiliado Tabaré Vázquez? ¿O apenas emitirá una declaración para rezongarlo?

No, no es cierto que los ministros deban limitarse a decir amén a lo que predica el presidente de la República. La Sección IX de la Constitución describe un gabinete que funciona como un directorio colegiado. Cualquier miembro del Consejo de Ministros puede, incluso, convocarlo para solicitar que se revoque una decisión presidencial por mayoría simple de votos de los presentes, según los artículos 161 y 165.

No es cierto, por lo tanto, que la decisión final correspondía a un solitario jefe de gobierno. Esa percepción se debe más al estilo de liderazgo de Vázquez y sus antecesores que a una realidad institucional. El reglamento interno del Consejo, vigente desde 1967, les da a los ministros 24 horas de plazo tras recibir el texto de una resolución del Poder Ejecutivo para convocar el cuerpo y proponer su rechazo. Marina Arismendi, José Bayardi y Daisy Tourné, por mencionar sólo a tres, no lo citaron porque no quisieron o, lo que sería igual de grave, porque ignoraban esa posibilidad.

No, no es cierto que la Ley de Salud Sexual y Reproductiva fuera una cuestión de principios para los ministros que decían apoyarla. Porque esos principios cesaron ante la presencia soberana del caudillo. Porque debieron haber apelado a todos los recursos que estuvieran a su alcance para sostenerlos y no lo hicieron. Porque todavía siguen al frente de sus carteras. Y porque algunos de ellos, además, adhieren a la reelección del presidente Vázquez, reelección que prolongaría cinco años más una aberración legal.

No, no es cierto que el oficialismo pagará un costo político bajísimo por hacer la del avestruz con sus pequeños engaños, sus omisiones y sus desinteligencias en materia de salud sexual y reproductiva. En octubre próximo, muchos votantes contrarrestarán esta claudicación monstruosa poniendo en el otro plato de la balanza la reforma fiscal, la del mutualismo, los consejos de salarios, la asistencia económica a los pobres y otros avances de este período. Tal vez disculpen a la gran mayoría de los legisladores del Frente Amplio porque los avasalló el líder supremo. O quizás les aterre la eventualidad de una alternativa peor.

Pero no deben de ser pocos aquellos para quienes el derecho de las mujeres a decidir y a que se garanticen su vida, su salud, su bienestar y su dignidad es algo básico, crucial. ¿Acaso el Frente Amplio se comió el verso conservador de que la despenalización es un berretín de una minoría pequeñoburguesa? ¿Está tan seguro del triunfo, a pesar de las encuestas y de las agrias disputas internas? ¿Puede contar con la fidelidad de sus votantes si ellos no pueden confiar en él? El oficialismo olvida que la misma renovación biológica del electorado que lo llevó al poder podría aniquilarlo.

Con los años, muchas uruguayas, una o dos por hora, sufrirán la clandestinidad, el riesgo de muerte, de lesiones y de esterilidad y el maltrato, como consecuencia del capricho de un hombre y de la inconsistencia de su partido. Decenas, tal vez cientos de miles de mujeres responsabilizarán de ese sufrimiento a Vázquez y al Frente Amplio, y también lo harán quienes se solidaricen con ellas. Es probable que eso sea lo que quede impreso en los libros de historia y en la memoria de la ciudadanía: un gobierno que tomó algunas medidas progresistas mientras que dejaba incólume una ley perversa, sobreviviente desde la dictadura de Gabriel Terra.

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martes, 2 de diciembre de 2008

Para todos los gustos

José Vicente Rangel


I
No pretendo vacilarme las elecciones del domingo 23 de noviembre, pero creo que los resultados dan para todos los gustos. Lo cual no está mal. Al menos acaba con las denuncias sobre la presunta manipulación de los escrutinios (aún cuando sobreviven algunos obstinados). Ya es un avance que, por primera vez, la oposición no hable de fraude. Que considere que pese a que el chavismo obtuvo 17 de las 22 gobernaciones en disputa (77,2%), y 265 de las 327 alcaldías (81%), no reaccione como siempre lo ha hecho y avale el proceso sin chistar. Hay que reconocerle este buen comportamiento. Mas no nos confiemos sólo en los guarismos. Éstos, electoralmente hablando, dan pie a sorprendentes interpretaciones. Sirven para atribuirse victorias o rehuir derrotas. Al menos públicamente. Lo que en último término importa es que, en los análisis que internamente hagan los contendores, prive la racionalidad. Porque es inútil pretender engañar a la opinión pública sobre lo ocurrido el 23N, ya que si algo se demostró ese día es que contamos con ciudadanos más informados de lo que los politólogos suponen.


II
La oposición apostó a conquistar, cuando menos, 10 gobernaciones -hubo algunos que pronosticaron 17, como el Movimiento 2D-. Mientras que el chavismo habló de ganar todas las gobernaciones. No ocurrió ni lo uno ni lo otro. La oposición obtuvo 5 gobernaciones, y no pudo revalidar las que consiguió por la vía de la disidencia chavista: Aragua, Sucre, Guárico, Trujillo que volvieron a manos bolivarianas. Confirmó dos que ya tenía, Zulia y Nueva Esparta, consiguió en lucha cerrada Carabobo, y le arrebató al chavismo Miranda y Táchira -ésta por mínima diferencia-.

Con la Alcaldía Mayor hay, si se habla en plata blanca, un espejismo. Es una suerte de jarrón chino. Ya que no se trata de la Alcaldía de Caracas, que el chavismo conservó con la victoria de Jorge Rodríguez en el municipio Libertador. Pero este cuadro no se debe examinar omitiendo el nivel municipal: 81% de las alcaldías rojas en el país no es cualquier cosa.

Es, junto con la red social de los consejos comunales, un factor de poder. Más aún si se toma en consideración que esa mayoría municipal también se expresó, abrumadoramente, en aquellos estados donde ganó la oposición.


III
El chavismo tampoco alcanzó su objetivo de imponerse en toda la línea, lo que le abrió una rendija a la oposición. A través de esa rendija se colaron victorias en estados de la importancia de Miranda, Carabobo, Táchira, y en uno de la significación de Zulia. Lo mismo sucede con la Alcaldía Metropolitana, de escasa relevancia institucional, pero con indudable valor emblemático y publicitario. Corresponde al chavismo examinar por qué no alcanzó sus objetivos, algo que seguramente tiene que ver con la gestión administrativa, gerencia, exclusiones en el mensaje y otros aspectos.

Como también a la oposición le conviene examinar el por qué del magro resultado obtenido. Ambos sectores incurrirían en un grave error si magnifican el éxito y excluyen la autocrítica.


IV
En ambas políticas hubo sectarismo, arrogancia, imprecisión en lo que a los objetivos se refiere. Sobre todo, a lo que en realidad se buscaba el 23N. A las condiciones objetivas imperantes, claves para alcanzar el éxito. Pero cualesquiera sea la reflexión que unos y otros hagan, no se debe desestimar la magna lección dada por el pueblo venezolano al concurrir masiva y cívicamente a la cita electoral. Ambos sectores tienen que estar conscientes de que no existe otra vía distinta a la electoral, a la que consagra la Constitución, para plasmar proyectos y llevar adelante cualquier política en este país.



LABERINTO
A la hora de recoger los vidrios rotos nadie puede venir con excusas. En un proceso electoral realizado en el marco de fuertes tensiones, todos están expuestos al error. Mas lo que importa es la voluntad de rectificar. Por eso la conveniencia de plantearse el equivalente a un "retiro espiritual" para el liderazgo nacional. Hay que poner la mente en blanco y cambiar el casette...


Exagerado hablar de victoria de la oposición -como lo hacen algunos-. El modesto resultado del 23N no da para tanto, pero sí para concluir que produce más dividendos circular por la vía cívica a incursionar en la aventura.

Ledezma es un ejemplo: de golpista, guarimbero y abstencionista, actitudes en las que fracasó, ahora se recupera reaccionando contra ese pasado. Lo cual es encomiable...


La fundación Clinton está bajo sospecha. Tras ella se ocultan, según parece, oscuros negociados. Obama le metió el ojo y lo descubierto parece obstaculizar la designación de Hillary como Secretaria de Estado...


Todas las encuestadoras se pelaron. La más cercana al resultado final fue Ivad de Félix Seijas. ¿Cuándo les pedirán cuenta los que las pagan?...


Lo del narcotráfico en Valencia -se llevó en los cachos a un candidato a alcalde- pica y se extiende. Si se sigue tirando del hilo habrá increíbles sorpresas...


Por cierto, ¿qué es de la vida del maletín? Terminó la campaña y no se volvió a hablar del caso. Medio es medio...


Durante el gobierno de Uribe han asesinado a 474 sindicalistas. Si al dato le agregamos las masacres cometidas por el Ejército de Santos y los paramilitares, tendremos el cuadro más atroz de violación de los derechos humanos en la región. Pero el silencio de la comunidad internacional, los medios y la OEA, es ensordecedor...


Un banco con nombre de río fue pródigo financiando la candidatura de un alcalde de oposición...


Debido al fragor de la campaña electoral pasaron desapercibidas las declaraciones de Lorenzo Mendoza que, seguramente, provocaron escozor en el empresariado: "Los empresarios deben dejar de buscar excusas para no invertir en Venezuela", y una exhortación a los "comerciantes a respetar los precios". Ni el gobierno le paró a lo dicho por el presidente de Empresas Polar el 14N...


Criminales: no tardará el juicio a Bush por delitos de lesa humanidad: masacres en Irak y Afganistán; respaldo a torturas de la CIA; desapariciones; violación del derecho internacional, del debido proceso. Ya fueron acusados ante un jurado de Texas dos de sus colaboradores, el vicepresidente Cheney y el exministro de Justicia González. Los genocidas servios y bosnios son niños de pecho al lado el ex inquilino de la Casa Blanca...


Curioso: quienes más se quejan del lenguaje del Presidente, son los que emplean más agravios -y descalificaciones de todo género- contra él. Nada los frena a la hora de vaciar en algunos medios las peores infamias contra la familia del Jefe de Estado y sus colaboradores. Pero cuando se produce el retruque -y hay bastante munición para responder- lloran como Boadil...


A quien quiera conocer la historia de la década de los


60 , lo que sucedió en la izquierda y el colapso del puntofijismo, le recomiendo el libro de Miguel Márquez, "Abramos esta Historia". Una esclarecedora conversación del autor con Juvencio Pulgar, quien se expresa con conocimiento de causa y lucidez...


De Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economía: "No se podría haber manejado la crisis peor de lo hecho por la administración Bush y la FED (con Greenspan y Bernanke a la cabeza). Esto traerá aparejado un fuerte conflicto social".

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El actual desafío

Guillermo Almeyra
La Jornada


En efecto, el gobierno de Hugo Chávez volvió a ganar otra elección de importancia nacional y lo hizo por mayoría de un millón y medio de votos. Además, logró 17 estados, sobre 22, y una cantidad impresionante de alcaldías; e incluso donde perdió lo hizo por escaso margen, lo que torna irreversibles los resultados, de modo tal que se puede y debe hablar de un triunfo que fue logrado a pesar de la profunda crisis mundial que golpea la economía venezolana.

Sin embargo, no se trató de un partido de futbol cuyo resultado, irreversible, queda para la historia del equipo ganador; por el contrario, fue un episodio más en una lucha enconada y larga contra la derecha venezolana y mundial para reconstruir el país sobre otra base y, por tanto, las elecciones colocaron a Venezuela en un nivel más alto de un conflicto aún no resuelto.

Es importante, por consiguiente, dejar el triunfalismo de lado y empezar a ver dónde el sector popular favorable al cambio social debería reforzarse ulteriormente y cuáles son los planes del capital internacional y de sus agentes nacionales para derrotar al gobierno, pese a las mayorías electorales que éste obtiene reiteradamente, y dónde se está afirmando esa derecha.

La oposición todavía está fragmentada y carece de una figura representativa a escala nacional. Pero empieza a agruparse, y Rosales, apoyándose en Zulia, el estado más rico, tiende a asumir el papel de candidato antichavista y de líder de la oposición (que, sin embargo, sufre el pesado lastre del desprestigio de los partidos tradicionales).

Esa oposición, antinacional, cuenta como principal fuerza propia con los daños que la crisis mundial está causando a la economía venezolana (caída del precio del barril de crudo y, por ende, con el margen que daba la renta petrolera) y le apuesta al “cuanto peor, mejor”, esperando pescar en las aguas turbias del descontento popular y de la descomposición del aparato burocrático estatal, el cual ve con pavor cómo se acaba el tiempo de los privilegios fáciles. Espera también que la alianza venezolana-rusa provoque una reacción antivenezolana del Pentágono que, con el complejo militar industrial, mantienen en el gabinete de Obama el poder que tenían en el de Bush (así como sus intereses y planes).

Calcula igualmente que la conquista de varios estados en la frontera con Colombia le permitirá recibir de Uribe ayuda clandestina, mercenarios, dineros de la derecha colombiana y de Estados Unidos porque, con toda evidencia, sólo un milagro le permitiría vencer a Hugo Chávez en las elecciones donde estará en juego la permanencia del presidente en el poder y, por tanto, debe estudiar con atención la posibilidad del asesinato de Chávez y también la de una revuelta militar apoyada desde el exterior.

En el frente popular, por otra parte, hay debilidades. El Partido Socialista Unificado no es un partido, y aunque actuó con mayor cohesión que en diciembre de 2007, no movilizó aún a la totalidad de sus inscritos (aunque recuperó más de la mitad de los que se habían abstenido hace casi un año), no pudo conquistar sectores importantes de las clases medias urbanas (que siguen siendo coto de caza de la derecha), perdió el control políticoadministrativo de la capital, Caracas, y la derecha logró incluso capitalizar votos de castigo al gobierno en algunos sectores obreros y populares muy golpeados por la reducción de los salarios reales y descontentos debido a la insensibilidad, corrupción y arrogancia de parte importante del aparato burocrático del Estado.

Incluso si el PSUV se organizase mejor, se corre el riesgo de que empiece a identificarse con el aparato estatal y a burocratizarse: no hay que olvidar que la burocracia no es, como en Cuba, la excrecencia degenerada de un aparato estatal revolucionario provocada, a la vez, por la imitación a los soviéticos y por el aislamiento y el bloqueo, sino que es una parte de la corrupción de un Estado burgués cuyo gobierno ha sido ocupado por un puñado pragmático y heterogéneo de revolucionarios antimperialistas que, sobre la marcha, están tratando de producir cambios en ese aparato heredado del pasado “saudita” de Acción Democrática y Copei.

Chávez perdió la capital por falta de movilización popular. Por ejemplo, Raúl Pont, ex alcalde de Porto Alegre, fue a explicar a las autoridades cómo era el presupuesto participativo. Pero éstas no hicieron nada para aplicarlo, aunque les habría dado una herramienta para movilizar y politizar sectores de las clases medias pobres.

El poder popular es asfixiado por el burocrático poder estatal. La autonomía y autogestión y la propia libertad de organización sindical sufren trabas de todo tipo. Las decisiones vienen desde arriba, muchas veces sin siquiera una consulta a los de abajo. Y las Misiones dependen del presupuesto estatal que, a su vez, es un derivado de la renta petrolera.

Chávez, por ejemplo, declara ya muerto el proyecto del Bansur, porque varios países sudamericanos en la crisis redescubren el neoliberalismo neodesarrollista (Brasil, Argentina, Uruguay), pero también porque no puede financiarlo, y Telesur se transformó en un esmirriado proyecto burocrático con escasa audiencia…

No basta pues con ganar las elecciones. Un plebiscito refuerza el prestigio del presidente, pero no la organización popular, de la cual depende el futuro. Más que nunca, hay que tener una base social firme y organizada, consciente y preparada para lo que vendrá en terrenos mucho más duros que los de las urnas.

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Decires

Américo Díaz Núñez


--Perversiones del idioma: los cívicos en Bolivia son los fascistas, saboteadores de los gasoductos y genocidas asesinos de campesinos desarmados. ¡Cínicos es lo que son!

--Los que hacían las guarimbas subversivas en Venezuela se autoproclamaban luchadores por la democracia y la libertad. Otra perversión idiomática.

--El Nuevo Herald de Miami es realmente el Viejo Heraldo de los filibusteros borrachos del Caribe que todo lo enlodan y prostituyen.

--Alan García pide al presidente cuestionado de México, Calderón, que mande a Lima su supercorrupta policía antinarcóticos (como este último lo admite públicamente), implicada en sobornos y otros delitos.

--Al mismo tiempo, el presidente oligarca del Perú no acepta que los peruanos pobres sean operados gratuitamente de los ojos en Venezuela, porque “eso” es injerencia.

--El Apra recuerda la época de los adecos en Venezuela: verborrea, demagogia, corrupción, pitiyanquismo, represión y nada de unidad latinoamericana.

--Los gobiernos de la América Latina no se dividen en atlánticos y pacíficos, como dice Alan García, sino en integracionistas soberanos y sumisos al imperio del Norte.

--No es precisamente Bolivia quien fracasó en el combate antinarcóticos, sino quien permite el aumento del consumo de drogas en Estados Unidos provenientes de su aliada Colombia, el país de mayor siembra, producción y exportación.

--Gobernadores y alcaldes opositores creen que el pueblo va a permitirles saquear y cerrar las misiones sociales de salud y educativas, como pretendieron desde que fueron proclamados por el Poder Electoral.

--El ex gobernador del Zulia donó 208 vehículos oficiales y 40 motos a sus amigos porque estaban en mal estado, lo cual no impidió que fueran vendidos a terceros. Es un viejo truco desincorporar y regalar bienes públicos que suman cientos de millones, con fines inconfesables.

--Rosales y su combo regalón acusan a Chávez de donar ayudas a países pobres o en emergencia como un delito que justamente cometen ellos al disponer de bienes del estado desincorporados que la ley ordena rematar en subasta pública.

--Un nuevo orden económico mundial requiere nuevos factores, nuevas ideas y nuevos protagonistas que humanicen la economía y dejen de tratarla como un casino donde todo se vale.

--De burbuja en burbuja, la economía capitalista y neoliberal se llevó el resbalón de su vida.

--Aznar anda en cruzada contra la pobreza por Costa Rica, sin decir que la primera pobreza que debería combatir es la de su propia moral política como cómplice de Bush padre y Bush hijo en sus aventuras bélicas que arruinaron dos países del Tercer Mundo, Afganistán e Irán.

--Por cierto que los más reaccionarios españoles del Partido Popular son la negación del nombre de esa agrupación de derecha.

--África invade a Europa como respuesta a siglos de dominación y saqueo del continente más pobre de todos.

--Unos 12 millones de desempleados generó la crisis económica sólo en la Unión Europea en octubre último, según la Euroestat, apenas una muestra de que la economía de mercado no ha fracasado.

--Las pirámides de Colombia son trucos de tramposos que robaron a la vista de todos y con el aval de un gobierno que sí criminaliza a la oposición y permite las matanzas paramilitares.

--La deuda externa latinoamericana es un tributo colonial, es verdad, pero también es una lacra de la corrupción galopante de gobernantes inmorales castigados por los pueblos.

--El cónsul colombiano en Maracaibo trata de tapar su delito de injerencia en asuntos internos de Venezuela con un argumento tonto: le grabaron su euforia y planes conjuntos por la elección de Rosales y Pérez, en conversación con un primo del capo de la droga Escobar Gaviria y asesor de Uribe.

--Mientras tanto, el mafioso Rosales se queja de la criminalización de la política para echarle tierrita a las graves acusaciones de su compra de fincas y depósitos de millones de dólares en bancos de EEUU mientras era gobernador del Zulia.

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lunes, 1 de diciembre de 2008

La gran crisis de los años 30

Reflexiones del compañero Fidel
La gran crisis de los años 30

30-11-2008

Es un tema difícil de explicar, aunque parezca muy sencillo. El sistema de la Reserva Federal de Estados Unidos, como fruto del capitalismo en pleno desarrollo, se crea en el año 1913. Ya Salvador Allende, a quien todos recordamos como hombre de nuestra época, había cumplido alrededor de 15 años.

La primera guerra mundial estalló en 1914, cuando el príncipe heredero del imperio austro‑húngaro, en el corazón del centro y sur de Europa, fue asesinado en Sarajevo. Canadá era todavía colonia de Gran Bretaña. La libra esterlina inglesa ostentaba el privilegio de ser la moneda de pago internacional. Su base metálica era el oro, como lo había sido hacía más de mil años en la capital del imperio romano de Oriente, Constantinopla.

Los que iniciaron las luchas sangrientas contra los creyentes musulmanes en el Cercano Oriente, esgrimiendo pretextos religiosos, eran caballeros feudales de los reinos cristianos de Europa cuyo verdadero propósito era controlar las rutas comerciales y otros fines mundanos más groseros que en otra ocasión podrían abordarse.

Al final de la primera guerra mundial Estados Unidos participa en la misma, desde 1917, dos años después del hundimiento del buque Lusitania, cargado de pasajeros norteamericanos que partieron de Nueva York, por torpedos disparados desde un submarino alemán con absurdas instrucciones de atacar una nave que portaba las banderas de un país distante, rico y potencialmente poderoso, cuyo gobierno desde posiciones de supuesta neutralidad buscaba pretextos para participar en la contienda junto a Gran Bretaña, Francia y sus aliados. El ataque se produjo el 7 de mayo de 1915, al atravesar el estrecho de mar que media entre Irlanda e Inglaterra. En 20 minutos que tardó para zozobrar, muy pocos pasajeros pudieron abandonar la nave; 1 198 personas que estaban todavía a bordo perdieron la vida.

El crecimiento de la economía norteamericana después de aquella guerra se mantuvo sostenidamente, salvo crisis cíclicas que eran resueltas por el sistema de la Reserva Federal (FED) sin mayores consecuencias.

El 24 de octubre de 1929, recordado en la historia de Estados Unidos como el “jueves negro”, se desata la crisis económica. El Banco de la Reserva de Nueva York, que tiene su sede en Wall Street, al igual que otros grandes bancos y corporaciones, según el criterio del teórico de la derecha y reputado economista norteamericano Milton Friedman, Premio Nobel de Economía (1976), reacciona “por instinto” adoptando las medidas que consideró más correctas: “inyectar dinero en la circulación.” El Banco de la Reserva de Washington, acostumbrado a la preeminencia de sus criterios, logra imponer finalmente el criterio opuesto. El Secretario del Tesoro del presidente Hoover apoya al Banco de la Reserva de Washington. El de Nueva York termina cediendo. “Pero lo peor aún estaba por llegar”, declara Friedman, quien explica con más claridad que nadie entre eminentes economistas, varios de ellos de tendencia opuesta, la secuencia de los hechos, cuando escribe: “Hasta el otoño de 1930 la recesión de la actividad económica, a pesar de ser grave, no se vio afectada por dificultades financieras o por las peticiones de los depositantes intentando retirar los depósitos. El carácter de la recesión cambió drásticamente cuando una serie de bancarrotas en el medio Oeste y en el Sur de Estados Unidos minaron la confianza en los bancos y trajeron consigo numerosos intentos de convertir los depósitos bancarios en dinero efectivo.”

“El 11 de diciembre de 1930 cerró el Banco de Estados Unidos. Corresponde a la fecha crítica. Era el banco comercial mayor que hasta la fecha se había hundido en la historia norteamericana.”

Sólo en el mes de diciembre de 1930 cerraron sus puertas 352 bancos. “ La FED podría haber llegado a una solución mejor comprando a gran escala en el mercado abierto títulos de la deuda pública.”

“En septiembre de 1931, fecha en que Gran Bretaña abandonó el patrón oro, aquel siguió una política incluso más negativa.”

“El sistema reaccionó tras dos años de dura represión, aumentando el tipo de interés a un nivel nunca alcanzado en su historia.”

Téngase en cuenta que Friedman refleja un criterio que todavía prevalece en las esferas oficiales de Estados Unidos casi 80 años después.

“En 1932 la FED , presionada por el Congreso, concluyó su período de sesiones y canceló enseguida su programa de compras.”

“El episodio final fue el pánico bancario de 1933.”

“El miedo se intensificó durante el interregno entre Herbert Hoover y el de Franklin D. Roosevelt, elegido el 8 de noviembre de 1932, pero cuya toma de posesión no se efectuó hasta el 4 de marzo de 1933. El primero no deseaba tomar medidas drásticas sin la cooperación del nuevo presidente, mientras Roosevelt por su parte no quería asumir ninguna responsabilidad hasta haber jurado el cargo.”

El episodio nos recuerda lo que ocurre hoy con el presidente electo el 4 de noviembre en las recientes elecciones hace menos de un mes, Barack Obama, que sucederá a Bush el 20 de enero de 2009. Sólo ha cambiado el período de interregno, que en la época de 1930 duraba no más de 117 días y en la actualidad no más de 77.

En el momento de mayor auge económico, señala Friedman, existían en Estados Unidos hasta 25 mil bancos. Al inicio del año 1933 la cifra se había reducido a 18 mil.

“Cuando el presidente Roosevelt decidió terminar con el cierre bancario, 10 días después de que hubiera comenzado ―dijo Friedman―, algo menos de 12 mil bancos fueron autorizados a abrir sus puertas, a los que se unieron más tarde únicamente 3 mil. Por tanto, en conjunto, unos 10 mil de los 25 mil bancos existentes en 1929 desaparecieron durante estos cuatro años, mediante procesos de quiebra, fusión o liquidación.”

“El cierre de las empresas, la reducción de la producción, el desempleo creciente, todo alimentaba el nerviosismo y el miedo.”

“Una vez la depresión en marcha, se transmitió a otros países y se produjo, por supuesto, una influencia refleja; otro ejemplo de la realimentación tan omnipresente en una economía compleja”, concluye Friedman.

El mundo de 1933 del cual él habló en su libro no se parece en nada al que existe hoy, absolutamente globalizado, constituido por más de 190 Estados representados en la ONU , cuyos habitantes están todos amenazados por riesgos que los científicos, aun los más optimistas, no pueden ignorar y que un creciente número de personas conocen y comparten, incluso prominentes políticos norteamericanos.

El eco de la repercusión de la actual crisis se aprecia en los esfuerzos desesperados de importantes líderes mundiales.

La agencia Xinhua informa que el presidente Hu Jintao, de la República Popular China, un país de sostenido crecimiento en los últimos años por encima de dos dígitos, advirtió ayer que “China se encuentra bajo una creciente presión por su enorme población, recursos limitados y problemas medioambientales”. Se trata del único país que sabemos cuenta con reservas en divisas ascendentes a casi dos millones de millones de dólares. El dirigente chino enumera “una serie de pasos imprescindibles para proteger los intereses fundamentales de la población y preservar el medio ambiente en la estrategia de industrialización y modernización de China”. Señaló, por último, que “con la propagación de la crisis financiera la demanda mundial de productos se ha reducido considerablemente”.

Con estas palabras del líder del país más poblado del planeta, no es necesario añadir más argumentos sobre la profundidad de la actual crisis.

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Obama elige a los que han fracasado

Damien Millet – Éric Toussaint
Rebelión


Algunos esperaban que Barack Obama, el presidente electo de Estados Unidos, nombrará un equipo económico profundamente renovado para poder poner en marcha un New Deal . Obama iba a cambiar el capitalismo, aunque no abolirlo, y a instaurar una nueva era de regulación de la economía. Pero, en realidad, Obama ha elegido a los más conservadores entre los consejeros demócratas, los mismos que organizaron una desreglamentación desbocada durante la presidencia de Bill Clinton, a finales de los noventa. Cuando nos detenemos en tres nombres emblemáticos, la coherencia de su elección es reveladora.

El primero en la línea de salida es Robert Rubin , secretario del Tesoro entre 1995 y 1999. Desde que llegó al Tesoro tuvo que enfrentarse con la crisis financiera de México, primer gran fracaso del modelo neoliberal en los años noventa. Luego impuso, junto con el FMI, un tratamiento de choque que agravó las crisis producidas en el sudeste asiático en 1997-1998, y después en Rusia y Latinoamérica en 1999. R. Rubin no dudó nunca de los beneficios de la liberalización y contribuyó decididamente a imponer a la población de los países emergentes políticas que degradaron sus condiciones de vida y aumentaron las desigualdades. En Estados Unidos, ejerció su potente influencia para conseguir la abrogación de la Glass Steagall Act , o Banking Act , establecida desde 1933, y que, en especial, declaró la incompatibilidad del banco de depósitos con el banco de inversiones. De este modo, la puerta quedó abierta para toda suerte de excesos de los financieros ávidos del máximo beneficio, lo que posibilitó la crisis internacional actual. Para rizar el rizo, esta abrogación de la Banking Act permitió la fusión de Citicorp con Travelers Group para formar el gigante bancario Citigroup ... En el 2000, Robert Rubin entro en la dirección de Citigroup … que el gobierno estadounidense acaba de salvar con urgencia, en noviembre de 2008, ¡garantizándole más de 300.000 millones de dólares de activos! A pesar de ello, R. Rubin es uno de los principales asesores de Barack Obama.

La segunda personalidad en escena es Lawrence Summers , heredado del puesto de director del Consejo Económico Nacional de la Casa Blanca. Sin embargo, su carrera contiene cierto número de manchas que deberían ser indelebles. En diciembre de 1991, mientras era economista jefe del Banco Mundial, Summers osó escribir en una nota interna: « Los países con escasa población de África tienen una bajísima contaminación. La calidad del aire es de un nivel inútilmente mayor que la de Los Angeles o México. Es necesario alentar el desplazamiento de las industrias contaminantes hacia los países menos avanzados. Debe existir cierto grado de contaminación en los países en los que los salarios son más bajos. Pienso que la lógica económica que dice que los residuos tóxicos deben volcarse allí donde los salarios son los más bajos es imparable. [...] La inquietud [a propósito de los agentes tóxicos] será evidentemente mayor en un país donde la gente vive bastantes años como para enfermar de cáncer, que en un país donde la mortalidad infantil es del 200 por mil en menores de cinco años .» [1] E incluso agrega, en ese mismo año: « No hay […] límites a la capacidad de absorción del planeta capaces de bloquearnos en un futuro previsible. El riesgo de un apocalipsis debido a un calentamiento global o a cualquier otra causa es inexistente. La idea de que el mundo corre hacia su perdición es profundamente falsa. También es un profundo error pensar que deberíamos imponer límites al crecimiento debido a los límites naturales, que además es una idea cuyo costo social sería asombroso si alguna vez se llegase a aplicar. » [2] Con Summers al comando, el capitalismo productivista gozará de un espléndido porvenir.

Habiendo sido nombrado secretario del Tesoro durante el gobierno de Clinton, en 1999, Summers presionó al presidente del Banco Mundial, James Wolfensohn, para que se sacara de encima a Joseph Stiglitz, que lo había sucedido en el puesto de economista jefe y que era muy crítico con las orientaciones neoliberales que Summers y Rubin ponían en marcha en todas las partes del mundo donde estallaban incendios financieros. Después de la llegada de George W. Bush, Summers continuó su carrera convirtiéndose en presidente de la universidad de Harvard en 2001, pero se destacó particularmente en febrero de 2005, cuando logró la enemistad de toda la comunidad universitaria después de una discusión en la Oficina Nacional de Investigación Económica (NBER, sus siglas en inglés). [3] Interrogado sobre las razones por las que hay escasas mujeres en los puestos elevados en el ámbito científico, afirmó que las mujeres están menos dotadas que los hombres para las ciencias, descartando cualquier otra explicación posible como el origen social y familiar, o una voluntad de discriminación. Esto provocó una gran polémica, [4] tanto en el interior como en el exterior de la universidad. A pesar de sus excusas, las protestas de una mayoría de profesores y estudiantes de Harvard lo obligaron a dimitir en 2006.

Si su responsabilidad en la situación actual todavía no está demostrada, su biografía, que se puede consultar en el sitio internet de la universidad de Harvard en la época de su presidencia, confirma que « ha dirigido el esfuerzo de la puesta en marcha de la más importante desreglamentación financiera de estos últimos 60 años ». ¡No se podría ser más claro!

La tercera personalidad elegida por Obama, Timothy Geithner , será nombrado secretario del Tesoro. Actualmente presidente del Banco Central de Nueva York, había sido subsecretario del Tesoro encargado de las Relaciones Internacionales entre 1998 y 2001, adjunto sucesivamente a Rubin y a Summers, y activo, en particular, en Brasil, México, Indonesia, Corea del Sur y Tailandia, todos símbolos de los desastres del neoliberalismo, que sufrieron graves crisis durante ese período. Las medidas promovidas por este trío infernal hicieron recaer el coste de la crisis sobre las poblaciones de estos países. Rubin y Summers son los mentores de Geithner. Ahora, el alumno se une a sus maestros. Nadie duda que continuará defendiendo las grandes instituciones financieras privadas, sordo a los derechos humanos fundamentales, ridiculizado en Estados Unidos y en cualquier lado debido a las políticas económicas que defiende con vehemencia.

Pretender regular de nuevo una economía mundial que ha perdido el norte dando el comando de la operación a los que la desregularon con violencia, es como querer apagar un incendio con gasolina.


Traducido por Griselda Pinero y Raul Quiroz

Damien Millet es portavoz del CADTM Francia (Comité por la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo, www.cadtm.org ), autor de África sin deuda , Icaria, Barcelona, 2008.

Eric Toussaint es presidente del CADTM Bélgica, autor de Banco del Sur y nueva crisis internacional , El Viejo Topo, Barcelona, 2008; Abya-Yala, Quito, 2008; Observatorio DESC-Bolivia, La Paz, 2008. También es autor de Banco mundial: el golpe de estado permanente, El Viejo Topo, Barcelona, 2007; Abya-Yala, Quito, 2007; CIM, Caracas, 2007; Observatorio DESC-Bolivia, La Paz, 2007.

Comité por la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo (CADTM) Sitio Web: http://www.cadtm.org

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